La Gobernación de Caldas firmará un convenio con los municipios y el Comité Departamental de Cafeteros para renovar cafetales, ofreciendo fertilizantes a los pequeños caficultores, con el fin de mejorar la calidad y productividad de la caficultura regional.


Caldas apuesta por su caficultura con un convenio de $1.910 millones para la renovación de cafetales y la siembra de nuevos árboles de café, beneficiando a 1.100 caficultores en 24 municipios y garantizando la sostenibilidad del sector. El convenio incluye incentivos de fertilizantes como parte del esfuerzo conjunto entre la Gobernación, los municipios y la Federación Nacional de Cafeteros.
Caldas continúa mostrando su fuerte compromiso con la caficultura, un sector clave para la economía del departamento. En 2025, la Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, firmará un convenio con los municipios y el Comité Departamental de Cafeteros para renovar cafetales y ofrecer incentivos a los productores locales. Esta iniciativa promete impactar positivamente la productividad y calidad del café, no solo en el corto, sino en el largo plazo.
$1.910 Millones para Impulsar la Caficultura
El convenio tiene una inversión total de $1.910 millones, que será distribuida entre la administración departamental, la Federación Nacional de Cafeteros y los municipios involucrados. De esa suma, cada entidad aportará una cantidad equivalente de $636.700.000. Los 24 municipios que participarán en este proyecto incluyen Aguadas, Anserma, Aranzazu, Belalcázar, Chinchiná, Filadelfia, La Merced, Manzanares, Marmato, Marquetalia, Marulanda, Neira, Pácora, Palestina, Pensilvania, Riosucio, Risaralda, Salamina, Samaná, San José, Supía, Victoria, Villamaría y Viterbo.
Marino Murillo Franco, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, destacó el esfuerzo conjunto de los actores involucrados:
“Esto quiere decir que los alcaldes han confiado en los propósitos que tiene este despacho de seguir adelantando proyectos para que nuestros productores puedan recorrer los senderos del crecimiento; así que estos 1.900 millones de pesos significarán para el departamento mayor calidad y productividad”.
Beneficios para los Caficultores
Se estima que alrededor de 1.100 caficultores de estos 24 municipios se beneficiarán directamente con la iniciativa. La renovación y la nueva siembra de árboles de café abarcarán un total de tres millones de plantas, lo que representa un paso crucial para asegurar la sostenibilidad de la caficultura en Caldas.
El principal incentivo para los caficultores será la entrega de fertilizantes, lo cual es una medida clave para garantizar que los nuevos cafetales crezcan de manera saludable y produzcan un café de alta calidad. Esta intervención también busca mitigar los efectos negativos del envejecimiento de los cafetales en la región, que históricamente ha afectado la productividad y la competitividad del sector.
El Rol de la Federación Nacional de Cafeteros y los Municipios
El convenio también cuenta con la participación activa del Comité Departamental de Cafeteros, parte de la Federación Nacional de Cafeteros. Este ente ha sido fundamental en la estructuración del proyecto, ya que tiene una visión clara de las necesidades del sector y de cómo estas iniciativas pueden ayudar a revitalizar la caficultura en las zonas rurales de Caldas.
Los alcaldes de los 24 municipios también juegan un papel clave, ya que han demostrado un fuerte compromiso con la implementación del proyecto. La colaboración entre las administraciones municipales, la Gobernación y la Federación Nacional de Cafeteros asegura que los recursos se destinen de manera eficiente y directa a quienes más lo necesitan: los caficultores locales.
Detalles de Fondo:
La caficultura en Caldas es uno de los motores económicos del departamento. A lo largo de los años, el cultivo de café ha sido esencial para la generación de empleo y el desarrollo rural. Sin embargo, la industria enfrenta retos constantes como el envejecimiento de los cafetales, las fluctuaciones en los precios internacionales del café, y los efectos del cambio climático. Esta iniciativa busca no solo renovar la infraestructura cafetera del departamento, sino también hacerla más competitiva y sostenible.
Caldas ha sido históricamente uno de los principales productores de café en Colombia, destacándose por la calidad de su grano. Invertir en la renovación de los cafetales es esencial para que la región mantenga su reputación como un productor de café de alta calidad, en un mercado cada vez más exigente.
Además, la estrategia de incentivar a los caficultores con fertilizantes tiene un enfoque integral: no solo mejora la calidad del grano, sino que también incrementa la productividad y ayuda a reducir el costo de producción. Esto es vital en un contexto donde los caficultores enfrentan altos costos de insumos y otros desafíos relacionados con el manejo de sus cultivos.
Marino Murillo Franco, Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas: «Estos 1.900 millones de pesos significarán para el departamento mayor calidad y productividad”.
Federación Nacional de Cafeteros: A través de su Comité Departamental de Cafeteros, se ha comprometido a apoyar la renovación de cafetales como parte de un esfuerzo regional para mantener la competitividad del café de Caldas.
La caficultura de Caldas se prepara para una nueva etapa de crecimiento y renovación gracias al convenio de $1.910 millones firmado entre la Gobernación, los municipios y la Federación Nacional de Cafeteros. Este esfuerzo conjunto promete traer grandes beneficios a los pequeños caficultores de la región, con una renovación de cafetales que no solo mejorará la productividad, sino también la calidad del café producido en Caldas. En los próximos años, estos proyectos podrían transformar el sector, asegurando que Caldas siga siendo un referente en la producción de café de calidad.
Información Adicional:
Además de los beneficios directos para los caficultores, este convenio también tiene implicaciones positivas para el medio ambiente. La renovación de los cafetales contribuye a la sostenibilidad, ya que se incorporan prácticas más amigables con el entorno. Los nuevos árboles de café son más resistentes a enfermedades y plagas, lo que reduce la necesidad de pesticidas y favorece la biodiversidad en las fincas cafeteras.