periódico PORTAVOZ, edición 017

Editorial

Cannabis medicinal, una oportunidad para la ILC

La Industria Licorera de Caldas (ILC) acaba de reformar sus estatutos con la intención de participar en la producción y comercialización de productos derivados del cannabis, vulgarmente conocido como marihuana, con objetivos puramente terapéuticos o medicinales.

Se trata de una decisión osada, por tratarse de un producto que puede producir daños a la salud de los consumidores; pero no olvidemos que otras sustancias permitidas y con muchos años en el mercado como el cigarrillo y el alcohol también pueden ser perjudiciales cuando se abusa de estos.

El Gobierno nacional ya ha dicho que se requerirá de una licencia especial, expedida por el Invima, que tendrá estrictos controles de la misma manera que se procede con otras drogas, la cuales pueden dañar la salud o producir adicción como es el caso de la morfina.

Dejando atrás las consideraciones de salud pública, una empresa como la ILC, no puede quedarse rezagada ante los vaivenes cambiantes del mercado. No olvidemos lo que pasó con empresas como Kodak o los afamados relojes suizos, que desaparecieron por no atender las tendencias del mercado y los avances en la tecnología.

Con la apertura hacia la utilización de derivados del cannabis para uso medicinal, muchas empresas e instituciones poderosas en Europa y América han anunciado su participación. Diez países del mundo han regulado el uso de la marihuana medicinal y en Estados Unidos, ya lo han hecho 23 estados. El debate está abierto en muchos países latinoamericanos como Brasil, Chile, Costa Rica, México y Uruguay. Por otro lado, la OEA ha llamado a la necesidad de tener nuevos enfoques y soluciones efectivas para el problema de las drogas, incluyendo considerar la legalización de la marihuana medicinal.

En la actualidad, en los países en que está permitida, la cannabis medicinal se vende en diferentes presentaciones como gotas, spray, cápsulas, aceites, tinturas y bebidas; todas ellas sustancias que contienen los principios activos del cannabis (THC, CBD) en una concentración estandarizada para su comercialización. A estas se accede con prescripción médica para enfermedades o afecciones delimitadas.

Finalmente, está probado que la cannabis produce efectos beneficiosos en enfermedades como el cáncer, sida, convulsiones y epilepsia, glaucoma, dolor crónico grave, náuseas graves, pérdida de peso y debilidad extrema (síndrome debilitante), espasmos musculares severos y esclerosis múltiple.

La Industria Licorera de Caldas tiene la infraestructura y el personal calificado necesario para involucrarse en este nuevo nicho de mercado, y lo mejor es estar preparados, para que no nos coja la noche y otros nos tomen la delantera.

Por webmaster

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