Arte, biodiversidad e identidad cafetera se funden en un mural que transforma la entrada de la ILC en un relato vivo del territorio.



En la entrada de la Industria Licorera de Caldas, en Manizales, un mural de gran formato creado por los artistas Juan Daniel Correa y Néstor Gómez Arango convierte el ingreso y egreso a la empresa en una experiencia simbólica que conecta arte, biodiversidad, cultura cafetera y compromiso ambiental, bajo una visión institucional que apuesta por el muralismo como herramienta de identidad y transformación.
Cuando el territorio habla en color: el mural que recibe a la Industria Licorera de Caldas
🎨 Un mural que no decora: narra
No es un fondo.
No es una postal.
No es una pared bonita para la foto.
El nuevo mural ubicado en la entrada principal de la Industria Licorera de Caldas (ILC) es, ante todo, un acto de narración visual. Un relato extendido que habla de lo que la empresa es, de dónde viene y de cómo se proyecta hacia el futuro.
Realizado por los artistas Juan Daniel Correa Osorio (@Jdaniel_Art) y Néstor Gómez Arango (Nauta), el mural emerge como una pieza de arte corporativo con vocación territorial, donde cada color, cada figura y cada gesto dialogan con la identidad cafetera de Caldas y con la biodiversidad que rodea a la compañía.
“Quisimos resaltar ese compromiso de la empresa con el medio ambiente, preservando la reserva natural y toda la biodiversidad que se encuentra en ella”, explica Juan Daniel Correa.
🌿 Biodiversidad pintada: la naturaleza como mensaje

Uno de los ejes centrales del mural es el entorno natural que rodea a la Industria Licorera de Caldas. No aparece como adorno, sino como protagonista.
Entre los elementos destacados se encuentran:
- 🐸 La rana de chocolate, especie nativa y bioindicadora de la pureza del agua
- 🐦 Colibríes, símbolos de polinización, equilibrio ecológico y diversidad
- 🌱 Plantas asociadas a la purificación del agua y al ecosistema andino
La presencia de estas especies no es casual. En el caso de la rana de chocolate, su aparición en el mural remite directamente a la reserva natural que la ILC protege y a la calidad hídrica de la microcuenca que abastece la empresa.
El mensaje es claro: la sostenibilidad no se comunica solo con cifras, también se pinta.
☕ Identidad cafetera: el alma del territorio

El mural también es un homenaje abierto a la identidad cafetera, no solo de Caldas, sino del Eje Cafetero como territorio cultural.
Néstor Gómez Arango lo resume así:
“Quisimos contar toda esta identidad cafetera, no solo caldense sino de todo nuestro territorio”.
En la composición aparecen símbolos profundamente arraigados en la memoria regional:
- 👨🌾 El campesino, brindando al visitante que se despide
- 🐴 La mula, cargada con barriles de ron, evocando comercio, tradición y esfuerzo
- 🐦 La tangara real, ave emblemática que conecta naturaleza y paisaje cultural
Cada elemento construye una escena donde trabajo rural, hospitalidad, biodiversidad y producción conviven en equilibrio, reforzando la idea de que la empresa no está aislada del territorio, sino que forma parte activa de él.
🏭 ILC: una empresa centenaria que dialoga con el presente
Fundada en 1905, la Industria Licorera de Caldas es una de las compañías más emblemáticas del departamento y del país. Sus productos han acompañado generaciones, celebraciones y rituales sociales durante más de un siglo.
Pero el mural deja claro que la ILC no se define solo por su pasado.
Hoy, la empresa:
- Apuesta por la sostenibilidad ambiental
- Protege una reserva natural estratégica
- Integra el arte como lenguaje institucional
- Refuerza su identidad territorial desde lo simbólico
La intervención artística se suma a una visión empresarial que entiende que el valor de marca también se construye desde el compromiso con el entorno.
🎭 Muralismo como herramienta de transformación
El muralismo no fue una elección estética al azar. Fue una decisión conceptual.
Para Néstor Gómez Arango, el muralismo cumple una función clave:
“Usar el muralismo como forma de comunicar y narrar nuestro territorio, de contar lo que somos”.
A diferencia de otros formatos, el mural:
- Es público y accesible
- Habla sin intermediarios
- Se integra a la rutina diaria
- Permanece en el tiempo
En este caso, convierte la entrada de una empresa en un espacio pedagógico, donde trabajadores, visitantes y ciudadanos leen el territorio sin palabras.
👩🎨 Juan Daniel Correa: arte, café y territorio
Conocido como @Jdaniel_Art, Juan Daniel Correa Osorio es uno de los muralistas más activos del Eje Cafetero.
🔹 Su perfil artístico:
- Especialista en muralismo de gran formato
- Temáticas ligadas a naturaleza, cultura cafetera e identidad local
- Fundador de Refugio del Arte y Café, espacio híbrido entre café de especialidad y galería
🔹 Proyectos destacados:
- La Cosecha (2025)
- Murales urbanos en Manizales y Bogotá
- Intervenciones para empresas cafeteras
Su trabajo se caracteriza por un lenguaje visual vibrante, con trazos que conectan lo productivo con lo simbólico.
🧭 Néstor Gómez Arango (Nauta): muralismo con memoria
Artista visual, licenciado en Artes Visuales y muralista con formación internacional, Néstor Gómez Arango aporta al mural una mirada histórica y social.
🔹 Claves de su trayectoria:
- Intercambio académico en la UNAM (México)
- Influencia directa del muralismo latinoamericano
- Obras centradas en memoria, territorio y comunidad
🔹 Obras y exposiciones:
- Atardeceres del Café (2025)
- Serie De la Tierra
- Exposición Ciudad Luz (UTP, 2019)
Para Nauta, el arte no es decorativo: es pedagógico, social y transformador.
🧩 Una alianza que deja huella
El mural de la ILC es también el resultado de una alianza virtuosa entre empresa y artistas locales.
Desde la gerencia, liderada por Diego Angelillis Quiceno, la compañía apostó por:
- Creer en el arte como lenguaje institucional
- Dar espacio a narrativas territoriales auténticas
- Convertir un acceso corporativo en un símbolo cultural
El resultado es una obra que no se impone, sino que invita; que no vende, sino que cuenta.
🌱 Un mural que mira al futuro
En tiempos donde las marcas buscan diferenciarse, el mural de la Industria Licorera de Caldas propone otro camino:
identidad antes que espectáculo, territorio antes que tendencia.
La obra queda ahí, fija, visible, cotidiana, recordando que:
- La biodiversidad se cuida
- La cultura se honra
- El arte comunica
- El territorio se narra
Y que una empresa también puede decir quién es con pintura, memoria y color.



