La Procuraduría activa la estrategia Paz Electoral para proteger las elecciones de 2026 y garantizar votaciones libres y seguras.

Este lunes 12 de enero, mientras millones de colombianos regresan a casa tras el último puente festivo, la Procuraduría General de la Nación pone en marcha en todo el país la primera gran jornada nacional de “Paz Electoral”, una estrategia institucional que busca blindar las elecciones de 2026, garantizar la seguridad de las urnas y promover una democracia libre de presiones, desinformación e interferencias indebidas.
Colombia entra en modo electoral
El año 2026 no será un año cualquiera para Colombia. Será, en términos democráticos, uno de los más exigentes de su historia reciente. Tres jornadas electorales marcarán el rumbo político del país: elecciones legislativas, comicios presidenciales en primera vuelta y, muy probablemente, una segunda vuelta que definirá al próximo jefe de Estado.
En este contexto, la Procuraduría General de la Nación, bajo el liderazgo del procurador Gregorio Eljach Pacheco, decidió activar desde comienzos de año una estrategia preventiva, pedagógica y de acompañamiento institucional que va mucho más allá de la vigilancia formal: Paz Electoral.
No se trata solo de custodiar urnas o revisar procedimientos. Se trata de crear un clima democrático, de reducir la incertidumbre, de combatir la desinformación y de enviar un mensaje claro y contundente: en Colombia habrá elecciones, se respetarán las reglas del juego y la voluntad ciudadana será protegida.
Una jornada simbólica en todo el país
La primera gran acción visible de esta estrategia se desarrolla este lunes 12 de enero, cuando equipos de la Procuraduría se ubican en los ingresos vehiculares de las principales capitales del país, saludando a quienes regresan de vacaciones e invitándolos a sumarse al compromiso ciudadano por la Paz Electoral.
La escena es sencilla pero poderosa: funcionarios públicos entregando mensajes impresos, dialogando con la ciudadanía, recordando que cada voto cuenta y que la democracia no se defiende solo el día de las elecciones, sino desde mucho antes.
En el departamento de Caldas, la jornada es liderada por la Procuradora Regional de Instrucción, Jazmín Gómez Agudelo, quien junto a su equipo se instala en el peaje de San Bernardo del Viento, un punto estratégico de alto flujo vehicular, para llevar el mensaje de Paz Electoral a quienes transitan por la región.
Tres elecciones, un solo desafío democrático
Durante 2026, los colombianos acudirán a las urnas en tres momentos clave:
- 8 de marzo: elección de senadores y representantes a la Cámara, así como consultas presidenciales de algunos partidos.
- 31 de mayo: primera vuelta para elegir Presidente o Presidenta de la República.
- 21 de junio (probable): segunda vuelta presidencial.
Cada uno de estos procesos implica retos logísticos, políticos y de seguridad, pero también enormes desafíos en materia de confianza institucional, transparencia y legitimidad.
Desde hace meses, distintas voces —políticas, académicas y sociales— han advertido sobre posibles riesgos para el proceso electoral: rumores de aplazamientos, dudas sobre garantías, amenazas de actores armados, campañas de desinformación y ciberataques.
Incluso el propio Registrador Nacional, Hernán Penagos, ha reconocido públicamente que en reiteradas ocasiones se le ha preguntado si realmente habrá elecciones este año.
La respuesta institucional: defender la democracia
Fue en ese ambiente de incertidumbre donde el procurador Gregorio Eljach decidió asumir, como una de sus principales misiones institucionales, la defensa activa del proceso electoral, en cumplimiento de su mandato constitucional de proteger el orden jurídico y actuar en representación de toda la sociedad.
Eljach estableció desde el inicio varias premisas fundamentales que deben guiar las elecciones de 2026:
- Elecciones libres, sin presiones ni coacciones.
- Elecciones seguras, con protección para votantes, candidatos y jurados.
- Elecciones oportunas, realizadas conforme al calendario legal.
- Elecciones conscientes, con ciudadanos informados.
- Elecciones cuyos resultados sean respetados por todos los actores.
En palabras del propio Procurador, el voto no es un trámite, es el acto que define las leyes que se aprueban, los gobiernos que se eligen y las decisiones que marcan el futuro del país.
Una alianza inédita de control institucional
Uno de los pilares más sólidos de la estrategia de Paz Electoral es la alianza entre tres órganos de control independientes del Estado colombiano:
- Procuraduría General de la Nación
- Contraloría General de la República
- Registraduría Nacional del Estado Civil
Estas entidades, actuando a una sola voz, han reclamado respeto absoluto por las elecciones y han advertido sobre cualquier intento de interferencia indebida.
Esta articulación institucional busca cerrar filas frente a riesgos como:
- Uso indebido de recursos públicos en campañas.
- Intervención en política de funcionarios del Estado.
- Presiones sobre electores o candidatos.
- Amenazas contra la seguridad de las urnas.
- Manipulación de la opinión pública mediante fake news y ataques digitales.
Más allá del Estado: un llamado a toda la sociedad
Paz Electoral no es una estrategia cerrada ni exclusiva de las instituciones. Por el contrario, el Procurador Eljach ha insistido en que la democracia se defiende colectivamente.
Por ello, en los últimos meses se ha reunido con:
- La cúpula de las Fuerzas Armadas.
- Gremios de la producción y sectores empresariales.
- Líderes religiosos de distintas confesiones.
- Universidades y comunidades académicas.
- Medios de comunicación nacionales y regionales.
El objetivo es claro: construir un consenso democrático mínimo, donde las diferencias políticas se tramiten en las urnas y no mediante la violencia, la desinformación o el sabotaje institucional.
¿Qué es, en esencia, la Paz Electoral?
Paz Electoral es, ante todo, un compromiso ético y democrático.
Es el acompañamiento pleno del Estado para que cada ciudadano, en cualquier rincón del país, pueda votar libre, seguro y confiado.
Es garantizar que los candidatos hagan campaña con protección y garantías, pero también con responsabilidad y respeto por las reglas.
Es vigilar que ningún funcionario público utilice su cargo o los recursos del Estado para favorecer intereses políticos.
Es asegurar que el día de las elecciones las urnas estén protegidas y el proceso sea transparente y verificable.
Es, también, una alerta temprana frente a amenazas contemporáneas como:
- La injerencia de organizaciones armadas ilegales.
- Las campañas de desinformación digital.
- Los ciberataques contra sistemas electorales.
Una “cátedra pública” hasta el final del proceso
La Procuraduría ha definido la sensibilización sobre la Paz Electoral como una “cátedra pública abierta”, que se mantendrá activa durante todo el año, hasta que los elegidos asuman sus cargos y el país complete el ciclo electoral en un ambiente de calma institucional.
En los próximos días, el Procurador General retomará su recorrido por distintas regiones del país, con énfasis en aquellos territorios que requieren mayor presencia del Estado y mayor pedagogía democrática.
El mensaje final: la democracia se cuida desde hoy
La jornada nacional de este 12 de enero es apenas el punto de partida visible de una estrategia que busca algo más profundo: restablecer la confianza, bajar la temperatura política y recordar que la democracia no es frágil si se protege colectivamente.
En un país marcado por décadas de conflicto y polarización, la Paz Electoral se presenta como una apuesta por resolver las diferencias con votos y no con violencia, con argumentos y no con mentiras, con instituciones fuertes y ciudadanía activa.
Porque, como lo recuerda la Procuraduría, cada voto no solo elige gobernantes: define el tipo de país que queremos ser.
Para mayor información puede visitar el sitio de la Procuradoría General de la Nación



