El Gobierno Departamental de Caldas, en alianza con el GAULA de la Policía y el Ejército, refuerza su estrategia para frenar la extorsión y proteger el patrimonio de los ciudadanos. La denuncia inmediata es clave.


Las autoridades de Caldas lanzaron una ofensiva preventiva contra la extorsión, impulsando la campaña “Yo no pago, yo denuncio”, que invita a la ciudadanía a actuar con rapidez frente a cualquier intento de intimidación.
¿Quiénes están detrás y cómo actúan?
En Caldas, la extorsión ha mutado y se ha vuelto más sofisticada, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar las acciones pedagógicas y preventivas. Según el secretario de Gobierno de Caldas, Jorge Andrés Gómez Escudero, el acompañamiento del GAULA es constante, tanto por parte de la Policía Nacional como del Ejército Nacional.
“La campaña ‘Yo no pago, yo denuncio’ invita a las personas a comunicarse de inmediato a las líneas 123, 145 o 167 en caso de recibir alguna llamada o mensaje donde les exijan el pago de dinero”, explicó el funcionario.
Esta estrategia no solo busca crear conciencia, sino también desactivar las rentas criminales que se fortalecen cada vez que alguien cede ante las presiones de estos delincuentes.
Modus operandi: engaño, miedo y manipulación emocional
En la mayoría de los casos, las llamadas extorsivas provienen desde cárceles o son ejecutadas por personas que se hacen pasar por integrantes de grupos armados ilegales. Utilizan el miedo como herramienta principal, intentando manipular emocionalmente a las víctimas.
“Es fundamental que las personas denuncien y que no paguen, ya que esto es lo que permite que las rentas criminales de las bandas dedicadas a ese delito se sigan fortaleciendo”, agregó Gómez Escudero.
Recomendaciones clave para evitar caer en la trampa
Las autoridades compartieron una serie de recomendaciones prácticas para evitar ser víctima de extorsión, especialmente en modalidades como el falso servicio:
- Verificar siempre la identidad de quien solicita un servicio, compra o venta. Pedir referencias y datos personales.
- Evitar el manejo de grandes sumas de dinero en efectivo. Utilizar transferencias bancarias para cualquier transacción.
- Realizar las negociaciones en lugares públicos como centros comerciales, plazoletas o estaciones de policía.
- Informar siempre a alguien de confianza sobre cualquier negociación, incluyendo hora y lugar del encuentro.
- Compartir la ubicación en tiempo real del vehículo o moto a través de GPS o apps móviles de geolocalización.
Fondo del problema: cárceles como centros del delito
Una de las revelaciones más preocupantes hechas por el secretario de Gobierno es que muchas de las extorsiones se originan dentro de centros penitenciarios. Desde allí, personas privadas de la libertad logran, con teléfonos celulares, ejecutar elaboradas operaciones para engañar y amenazar a ciudadanos desprevenidos.
Este fenómeno no es exclusivo de Caldas, pero en este departamento ha motivado a las autoridades a reforzar controles en cárceles, así como a promover mayor educación ciudadana en entornos digitales y de telefonía móvil.
La importancia de denunciar: cortar el ciclo criminal
Cada vez que alguien paga una extorsión, está alimentando una cadena criminal que se expande y perfecciona. La única forma de frenar este fenómeno es a través de la denuncia inmediata. Por eso, la campaña refuerza la confianza en las líneas directas de atención:
- 📞 Línea 123
- 📞 Línea 145
- 📞 Línea 167
Estas líneas están activas las 24 horas del día, y garantizan el acompañamiento inmediato del GAULA, que cuenta con personal entrenado para manejar estos casos de forma segura y confidencial.
Testimonios y respuesta institucional
Aunque no se incluyeron testimonios directos de víctimas en esta etapa de la campaña, desde la Secretaría de Gobierno se insiste en que la mejor defensa es la información. En palabras del secretario Jorge Andrés Gómez Escudero:
“Los delincuentes se valen de artimañas para amedrentar o engañar a la comunidad con el objetivo de apropiarse de manera ilícita de su patrimonio económico”.
El llamado es a no caer en el miedo ni en la desinformación. Conocer los canales de denuncia y tener claro cómo actuar puede ser la diferencia entre ser víctima o frustrar un intento de extorsión.
Una comunidad informada es una comunidad protegida
El avance de esta campaña demuestra que la prevención y la denuncia son las principales armas contra la extorsión. La alianza entre la comunidad, la Policía, el Ejército y las autoridades locales es fundamental para seguir debilitando estas redes criminales.
La Secretaría de Gobierno seguirá fortaleciendo los canales de atención, así como expandiendo la campaña a través de medios locales y redes sociales para alcanzar a toda la población caldense.
Información Adicional
La extorsión no es un delito nuevo, pero ha evolucionado con el uso de la tecnología. Hoy, basta con un teléfono celular y acceso a redes sociales para que los criminales obtengan información personal que luego utilizan para hacer creíbles sus amenazas. Por ejemplo, fotos, nombres de familiares, lugares que frecuentas o incluso publicaciones antiguas pueden ser utilizadas para manipular emocionalmente a la víctima.
Además, se ha identificado un aumento en el uso de modalidades como:
- Extorsión virtual: donde los delincuentes usan perfiles falsos en redes sociales o apps de citas para establecer contacto y luego amenazar con divulgar imágenes íntimas.
- Falso secuestro: llaman asegurando que tienen retenido a un familiar, e intentan mantener a la víctima en línea sin posibilidad de comprobarlo.
- Falso servicio: una persona es contactada para prestar un servicio (como transporte o entrega) y es guiada hacia una trampa.
📱 Importante: Las autoridades recomiendan mantener la privacidad en redes sociales, evitar compartir rutinas o datos personales y configurar correctamente los niveles de seguridad de tus cuentas digitales.
¿Sabías que Colombia es uno de los países en América Latina con más llamadas extorsivas desde cárceles? Este fenómeno ha motivado reformas a nivel nacional para bloquear señales celulares en penales y mejorar la tecnología de detección de dispositivos no autorizados dentro de los centros de reclusión.



