La Gobernación de Caldas reactiva con fuerza el proyecto Corredor Verde Villamaría–Chinchiná con nuevas licitaciones, soluciones técnicas y una millonaria inversión que promete impulsar el turismo, la movilidad sostenible y la conexión entre municipios.




El Corredor Verde Villamaría–Chinchiná avanza con una inversión total de $30.500 millones, respaldado por el INVIAS y liderado por la Gobernación de Caldas, que presentó los avances técnicos y las nuevas contrataciones que harán realidad este ambicioso proyecto de ciclocaminabilidad.
Un camino verde hacia el desarrollo turístico y sostenible
Con una firme apuesta por la movilidad sostenible, el turismo ecológico y la recuperación del patrimonio histórico, la Gobernación de Caldas socializó los más recientes avances del proyecto Corredor Verde Villamaría – Chinchiná, una iniciativa que busca transformar el antiguo corredor férreo que une estos dos municipios del Centro Sur en un sistema moderno de senderismo y ciclocaminabilidad.
La obra, que forma parte del programa nacional ‘Vive Colombia, Vías Verdes’, representa una de las inversiones más ambiciosas en infraestructura sostenible del departamento, con un costo proyectado de $30.500 millones, financiados por el Instituto Nacional de Vías (INVIAS) y ejecutados por la Secretaría de Infraestructura de Caldas.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su segunda etapa de ejecución, luego de superar obstáculos técnicos que obligaron a liquidar el contrato inicial. El nuevo enfoque incorpora rediseños estructurales, soluciones técnicas más precisas y un compromiso renovado con la transparencia y la eficiencia.
“Este proyecto refleja nuestro compromiso por recuperar el antiguo corredor férreo como un espacio funcional, turístico y seguro para todos los caldenses. Hemos superado los desafíos técnicos iniciales y hoy podemos decir con certeza que el Corredor Verde es una realidad que avanza”, afirmó Jorge Ricardo Gutiérrez Cardona, secretario de Infraestructura de Caldas.
¿Qué incluye la etapa actual del Corredor Verde?
La fase en ejecución, reactivada en mayo de 2025, contempla:
- Construcción de alcantarillas tipo circular.
- Instalación de una capa de rodadura estabilizada con subbase granular y adición de cemento Portland.
- Ensayos de laboratorio para definir con precisión las intervenciones en el terreno.
- Soluciones específicas para sectores críticos del trayecto.
Esta fase tiene un valor de $2.280 millones y marca un hito en la recuperación del trayecto, gracias al acompañamiento técnico y jurídico de la Administración Departamental.
Nuevas licitaciones: una apuesta decidida por la continuidad
Para mantener el ritmo del proyecto, la Gobernación anunció la apertura de una nueva licitación pública (LP-SI-003-2025) durante junio, que se dividirá en dos componentes clave:
- Lote 1: Construcción del puente entre los túneles 8 y 9, con una inversión de $3.170 millones.
- Lote 2: Intervención de un punto crítico en el talud inferior, con recursos por $1.592 millones.
Con estas licitaciones, se busca consolidar una infraestructura sólida que garantice la seguridad de los usuarios y preserve el entorno natural por donde se trazará la vía.
Una visión compartida entre gobierno y comunidad
La socialización del proyecto permitió recoger voces clave tanto del ámbito institucional como de la comunidad. El diputado Luis Alberto Giraldo celebró el avance técnico logrado por el equipo actual de Infraestructura:
“En buena hora llega a la Secretaría una persona que entiende estos temas. Este es un proceso que arrancó hace cinco años y, aunque estamos atrasados, estamos enderezando el camino. Ninguna carretera del departamento tiene la proyección ni los recursos de este Corredor Verde. Es una apuesta por la movilidad peatonal, el turismo y el desarrollo económico”.
El entusiasmo por la obra también es compartido por los habitantes de la zona, como lo expresó Carlos Arturo Valencia Alarcón, residente de la vereda Río Claro:
“Villamaría es una fábrica de agua y este es un proyecto anhelado que responde al potencial ecoturístico del territorio. Lo recibimos con ilusión y optimismo, porque es una vía histórica e importante para los villamarianos”.
Detalles de fondo: por qué este proyecto importa tanto
El antiguo corredor férreo que une a Villamaría y Chinchiná ha sido durante décadas un eje patrimonial y funcional olvidado. Ahora, con el respaldo del programa Vive Colombia, Vías Verdes, se busca transformarlo en un referente nacional de movilidad alternativa.
Este tipo de intervenciones no solo recuperan infraestructura abandonada, sino que también:
- Impulsan la economía local mediante el turismo.
- Promueven hábitos saludables como el ciclismo y el senderismo.
- Protegen el medio ambiente al fomentar medios de transporte no motorizados.
- Revitalizan la historia de la región al rescatar trazados históricos con nuevos usos comunitarios.
Además, el plan contempla una consultoría por $2.406 millones para estudios y diseños del trazado final de ciclocaminabilidad. Este proceso tendrá un plazo de ejecución de 10 meses y requerirá vigencias futuras, trámite que será presentado ante la Asamblea de Caldas.
Una obra estratégica para el futuro de Caldas
Más allá de sus beneficios inmediatos, el Corredor Verde Villamaría–Chinchiná se proyecta como un modelo de gestión territorial, donde la inversión pública se traduce en calidad de vida, inclusión social, uso sostenible del espacio rural y promoción del patrimonio cultural.
Esta vía no solo conectará municipios: conectará personas con el entorno, comunidades con el turismo, y a Caldas con una nueva visión de desarrollo.
Un paso firme hacia la movilidad verde
Con nuevas soluciones técnicas, apoyo comunitario y una inversión histórica, el Corredor Verde Villamaría–Chinchiná avanza con paso firme. La Gobernación de Caldas ha demostrado que, pese a los obstáculos iniciales, es posible reconfigurar el territorio con criterios de sostenibilidad, eficiencia y transparencia. El camino verde ya no es solo una promesa: es una realidad en construcción.
Información adicional
- El programa ‘Vive Colombia, Vías Verdes’ del Gobierno Nacional busca recuperar antiguos trazados férreos para promover el turismo y la movilidad limpia.
- Colombia cuenta con más de 3.000 kilómetros de corredores férreos sin uso comercial, muchos de los cuales podrían transformarse en rutas verdes.
- La implementación de ciclovías rurales ha demostrado beneficios en regiones como Boyacá, Antioquia y Cundinamarca, generando empleo y mejorando la economía local.
¿Qué opinas tú?
¿Crees que este tipo de proyectos transforman verdaderamente el territorio? ¿Conoces otras regiones de Colombia donde se podrían implementar rutas verdes?
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Con nueva contratación y soluciones técnicas, la Gobernación de Caldas fortalece el proyecto Corredor Verde Villamaría – Chinchiná
- La inversión total del Corredor Verde asciende a $30.500 millones, financiados por el INVIAS entre 2021 y 2027.
- Dentro de este convenio se contempla también la publicación de una consultoría por $2.406 millones aproximadamente para estudios y diseños del corredor de ciclocaminabilidad, que tendrá un plazo de ejecución de 10 meses y requerirá vigencias futuras, trámite que se presentará ante Asamblea de Caldas.



