Un concierto lleno de identidad, fusión y sensibilidad conmovió a los asistentes en la Fundación Batuta Caldas. La música tradicional colombiana renace en manos de artistas jóvenes que vibran con el alma del territorio.



El pasado 27 de julio, la cantautora Laura Vargas “La Tríada” y las hermanas Henao Salazar emocionaron al público con un concierto que renovó los ritmos colombianos desde la Fundación Batuta Caldas, bajo el impulso de la Secretaría de Cultura Departamental.
Música que nace del corazón del territorio
Con una propuesta que es al mismo tiempo homenaje y revolución, las jóvenes artistas caldenses Laura Vargas —conocida artísticamente como La Tríada— y las hermanas María José y Sofía Henao Salazar ofrecieron un concierto inolvidable en la Fundación Batuta Caldas, el pasado 27 de julio.
La actividad, organizada por la Secretaría de Cultura del Departamento de Caldas, buscó visibilizar y fortalecer el talento joven local que se atreve a reinterpretar la música tradicional con una mirada contemporánea. El resultado fue un evento íntimo y vibrante, donde el público no solo escuchó canciones, sino que asistió a un acto de comunión cultural.
“Estas nuevas músicas colombianas de verdad que llenan el corazón. Son espacios muy significativos, especialmente para los niños y quienes empiezan a adoptar estos nuevos sonidos”, expresó emocionada Diana Lucía Peña, una de las asistentes al evento.
La Tríada: un susurro que se vuelve canto colectivo
Laura Vargas, originaria de Pensilvania (Caldas), lleva la identidad caldense a flor de piel y nota tras nota. Su canción “Susurros Caldenses” no solo es una pieza musical, sino una declaración de amor al territorio que la vio nacer: “Me siento tan orgullosa de decir que soy de Caldas que le escribí una canción”, dijo durante la presentación.
En el escenario, Laura no estuvo sola. El concierto fue compartido con las talentosas hermanas Henao Salazar, intérpretes que, junto a La Tríada, han encontrado en los formatos acústicos, los arreglos instrumentales modernos y las letras íntimas un lenguaje poderoso para comunicar emociones profundas. Su música es una síntesis entre lo ancestral y lo actual, entre lo que fuimos y lo que queremos ser.
“Siempre queremos transmitir no solo el amor por la música colombiana, sino el amor por lo que sentimos al interpretarla. Eso es lo que tratamos de plasmar en cada nota que hacemos”, agregó la artista.
Espacios que construyen identidad
Más allá del concierto, este tipo de eventos tienen un trasfondo clave: fortalecer los procesos formativos, culturales y creativos en las regiones. El respaldo institucional de la Secretaría de Cultura Departamental ha sido fundamental para que estos espacios de circulación artística no solo existan, sino que florezcan.
Las jóvenes intérpretes aprovecharon la ocasión para invitar a la ciudadanía a respaldar estos encuentros culturales: “Invitamos a todas las personas a sumarse a estos eventos y dejarse contagiar por el amor que sentimos por la música”, concluyeron.
Este llamado cobra aún más sentido en un contexto donde la cultura requiere más que nunca de públicos activos, gestores comprometidos y apuestas decididas por parte de los gobiernos. La música de La Tríada y las hermanas Henao no solo sonó en el auditorio: se quedó resonando en las conciencias de quienes creen que la transformación del país pasa también por el arte.
Detalles de fondo: un semillero que florece
La Fundación Batuta Caldas se ha convertido en un semillero de formación musical para niños, niñas y adolescentes de diversos sectores del departamento. Bajo un enfoque social y artístico, promueve la práctica colectiva de la música como herramienta de transformación.
El concierto hace parte de una agenda más amplia que articula la formación musical con la circulación artística. Este modelo integral, impulsado por la Secretaría de Cultura de Caldas, busca proyectar al talento local, fomentar el sentido de pertenencia y ampliar el acceso a manifestaciones artísticas que antes eran un privilegio para pocos.
No es casual que haya sido en Batuta donde resonaron los “susurros caldenses”: es allí donde nacen y se afinan las voces del futuro.
Lo que queda cuando se apagan las luces
Cuando se apagan los micrófonos y los instrumentos descansan, lo que permanece es la emoción compartida. Este concierto no solo dejó en evidencia el talento de las nuevas generaciones, sino que reafirmó la potencia transformadora de la música cuando se hace con raíz, con amor y con visión.
A medida que Caldas continúa fortaleciendo sus procesos culturales, eventos como este serán clave para consolidar una identidad sonora que, sin miedo al pasado ni al futuro, le hable al presente desde el alma de su gente.
Información adicional
- Laura Vargas – La Tríada: Cantautora caldense, nacida en Pensilvania, con una propuesta musical que fusiona lo tradicional con lo contemporáneo.
- Hermanas Henao Salazar: Jóvenes intérpretes de música colombiana que comparten escenario y sensibilidad artística con Vargas.
- Batuta Caldas: Fundación que promueve la formación musical colectiva como estrategia de inclusión y desarrollo humano.
- Secretaría de Cultura de Caldas: Entidad pública que lidera iniciativas culturales a nivel departamental, con énfasis en formación, circulación y promoción del talento local.
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