En las calles de Aguadas, bajo un cielo andino que parecía coreografiar cada nota, el 34° Festival Nacional del Pasillo Colombiano no fue solo un evento: fue un latido colectivo. Durante tres días, el aire se llenó de acordes de tiple, guitarras y arpas, mientras bailarines con trajes tradicionales giraban como hojas al viento. No hubo escenarios grandes ni luces de neón: solo pasión, memoria y un pueblo que, una vez más, le recordó a Colombia que la identidad no se canta con modernidad, sino con raíz.




¿Qué, cuándo y por qué? Todo en 60 segundos
El 34° Festival Nacional del Pasillo Colombiano se realizó del 15 al 17 de agosto de 2025 en Aguadas, Caldas, con una programación que incluyó conciertos, desfiles, concursos y galas artísticas. El evento, declarado Patrimonio Cultural de la Nación, reunió a intérpretes, compositores y bailarines de todo el país para celebrar la riqueza del pasillo, género musical emblemático del Eje Cafetero. El ganador fue Era Ensamble, mientras que dos caldenses, Dueto Prisma y María José Henao Salazar, también se destacaron. Organizado por la Alcaldía de Aguadas, la Gobernación de Caldas y la Secretaría de Cultura, el festival consolidó a Aguadas como la Capital del Pasillo Colombiano y dejó un balance positivo en participación, cultura y turismo.
Un homenaje monumental a la identidad cultural de Colombia en el 34° Festival Nacional del Pasillo
En Aguadas, la llamada Capital del Pasillo Colombiano, las montañas parecían respirar música este fin de semana. Con escenarios a reventar, desfiles coloridos, concursos que mantuvieron en vilo a los asistentes y galas artísticas de altísimo nivel, el 34° Festival Nacional del Pasillo Colombiano volvió a demostrar por qué este aire andino no es solo una tradición, sino un corazón palpitante de la identidad cultural del país. Durante tres días, intérpretes, compositores, bailarines y público de todas las regiones se congregaron para celebrar un género musical que, declarado Patrimonio Cultural de la Nación, trasciende generaciones y fronteras.
El festival no solo fue un evento: fue un encuentro con la memoria y la emoción. Cada pasillo interpretado sobre los escenarios evocaba historias de pueblos enteros, de abuelos que tarareaban melodías entre cafetales, de parejas que aprendieron a bailar con pasos heredados. Este año, la cita tuvo un brillo especial, porque Aguadas, con su plaza adornada de balcones coloniales y con su gente hospitalaria, se reafirmó como epicentro cultural de Colombia.
Un festival que nació del orgullo y creció con la tradición
El pasillo no es solo música.
Es memoria.
Es historia contada con acordes.
Es el eco de las montañas, el susurro de los ríos, el paso lento de los campesinos entre cafetales.
Y en Aguadas, ese eco no se ha perdido.
Al contrario: se ha amplificado.
Desde 1991, el Festival Nacional del Pasillo Colombiano se ha celebrado sin interrupción, convirtiéndose en uno de los eventos culturales más emblemáticos del país. No por su tamaño, sino por su autenticidad. Aquí no se premia el espectáculo: se premia la fidelidad al género, la técnica, la emoción contenida en cada nota.
Este 2025, la 34ª edición fue un homenaje vivo a la identidad colombiana, con escenarios llenos, calles invadidas por el color de los trajes típicos y plazas convertidas en salas de concierto.
Aguadas: más que una sede, una guardiana del pasillo
No cualquier pueblo puede decir que es la Capital del Pasillo Colombiano.
Pero Aguadas no solo lo dice: lo vive.
💬 Voz oficial – Fabio Gómez Mejía, alcalde de Aguadas:
“El balance fue positivo. Todos los eventos que se realizaron en el marco del festival fueron exitosos: conciertos dialogados, el desfile, el concurso Pasillerito y la rumba folclórica en la plaza principal.”
Y no exagera.
La programación fue intensa y variada:
- Conciertos dialogados, donde músicos explicaron la historia del pasillo.
- Desfile de carrozas y trajes típicos, con participación de escuelas y grupos culturales.
- Concurso Pasillerito, para niños y jóvenes que mantienen viva la tradición.
- Rumba folclórica nocturna, con música en vivo y baile popular.
- Gala de clausura con los finalistas y entrega de premios.
Todo esto, en un entorno natural y arquitectónico que parece hecho para el pasillo: calles empedradas, casas de teja, plazas con árboles centenarios.
Los ganadores: voces que llevan el alma del pasillo
Tras días de audiciones y presentaciones, el jurado entregó los premios con reconocimientos por excelencia técnica, fidelidad al género y calidad interpretativa.
🏆 Primer puesto: Era Ensamble
Ganador del concurso nacional de grupos instrumentales.
Agrupación de Bogotá, formada por músicos académicos y tradicionalistas.
En su discurso, agradecieron a sus maestros, compositores y al público.
“Hemos trabajado duro para lograr lo que hemos alcanzado… Nos sentimos agradecidos y felices de haber obtenido el primer lugar y el reconocimiento a la excelencia.”
🏆 Duo Prisma (Caldas)
- Finalista destacado en la categoría de dúos vocales.
- Representó con orgullo a Caldas, demostrando que el talento local sigue vigente.
🏆 María José Henao Salazar (Caldas)
- Ganadora del segundo puesto en solista vocal.
- Joven de apenas 14 años, formada en la Escuela departamental de Música de Caldas y a partir de 2023 continuó con profesores particulares.
- Su interpretación de “Abril” Pasillo de la maestra Laura Vargas dejó al público en silencio, conmovido.
La danza: cuando el pasillo también se baila
El pasillo no es solo para oídos.
También es para los pies.
Y en esta edición, la danza folclórica tuvo un papel protagónico.
Coreografías en pareja y en grupo mostraron la riqueza del baile tradicional andino, con movimientos elegantes, pasos coordinados y vestimenta auténtica.
📌 Categorías de danza:
- Parejas juveniles
- Grupos adultos
- Danza contemporánea con influencia tradicional
Las escuelas de folclor de Manizales, Pereira, Armenia y Medellín compitieron con rigor, pero también con alegría.
Porque en el pasillo, la emoción no se mide en saltos, sino en sincronía con la tierra.
Un certamen con alma, jurado con criterio
El proceso de selección fue riguroso y transparente.
Tras las audiciones, se definieron los finalistas en:
- Solistas y duetos vocales
- Solistas, dúos, tríos y grupos instrumentales
- Obras inéditas vocales e instrumentales
💬 Voz oficial – Luz Elena Castaño Rendón, secretaria de Cultura de Caldas:
“Como espectadora, fueron justos todos los premios que se entregaron; acá no hubo manto de duda de nada, porque todos los exponentes que ocuparon el primero y segundo lugar siguen preservando el pasillo.”
Y es que el jurado no buscaba modernidad ni fusión.
Buscaba autenticidad.
Buscaba que el pasillo no se pierda en la experimentación.
El respaldo institucional: Caldas apuesta por la cultura
Este festival no es un esfuerzo aislado.
Es parte de una apuesta estratégica de Caldas por la cultura como motor de desarrollo.
💬 Voz oficial – Henry Gutiérrez Ángel, gobernador de Caldas:
“Aguadas, una vez más, le cumple al departamento y a toda Colombia, no solo por la impecable organización del evento, sino también por la valiosa y bella representación cultural que ofrece al país.”
La Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Cultura, ha invertido en:
- Formación de músicos y bailarines.
- Restauración de instrumentos tradicionales.
- Apoyo a escuelas de folclor en municipios pequeños.
- Fortalecimiento del turismo cultural.
Y el resultado se vio en cada esquina de Aguadas:
Familias enteras disfrutando, turistas tomando fotos, jóvenes aprendiendo pasos.
Turismo, economía y comunidad: el impacto más allá del escenario
El festival no solo enriquece el alma.
También enriquece los bolsillos.
Durante los tres días:
- +80% de ocupación hotelera en Aguadas.
- +150% en ventas en restaurantes y artesanías.
- +1.200 visitantes de otras regiones del país.
Y lo más importante:
La comunidad se sintió protagonista.
Vecinos abrieron sus casas, ofrecieron comida, acompañaron los desfiles.
Porque en Aguadas, el festival no es un evento del gobierno:
Es de todos.
Los protagonistas sobre el escenario
La música fue la gran protagonista. El primer puesto lo obtuvo la agrupación Era Ensamble, que destacó por su virtuosismo y su interpretación cargada de sentimiento. Sus integrantes, visiblemente emocionados, expresaron que la victoria era el fruto de años de disciplina y amor compartido: “Hemos trabajado duro junto a nuestros amigos compositores para llegar aquí. Este triunfo nos llena de gratitud y felicidad”.
El certamen, fiel a su tradición, premió en distintas modalidades: solistas y duetos vocales; solistas, dúos, tríos y grupos instrumentales; además de obras inéditas vocales e instrumentales. Esta diversidad mostró la vitalidad del género, capaz de renovarse sin perder su esencia. La danza, inseparable del pasillo, también tuvo un papel estelar con coreografías en pareja y en grupo que arrancaron aplausos y ovaciones de pie.
Entre los ganadores se destacaron dos talentos caldenses: el Dueto Prisma y la joven María José Henao Salazar, quienes confirmaron que el departamento sigue siendo semillero de voces y talentos para la música andina.
Aguadas, capital cultural viva
Más allá de la competencia, el festival consolidó a Aguadas como una ciudad que respira cultura en cada esquina. Las calles se llenaron de visitantes que disfrutaron de desfiles, mercados artesanales, presentaciones en espacios públicos y la hospitalidad propia de los aguadeños. No fue un certamen aislado en auditorios cerrados: fue una fiesta colectiva donde la comunidad acogió a los artistas y a los turistas como si fueran parte de la familia.
Uno de los momentos más conmovedores lo protagonizaron los niños del concurso Pasillerito, que, con sus voces frescas y pasos tímidos pero decididos, garantizaron que el futuro del pasillo seguirá sonando con fuerza. Ellos, junto a los jóvenes intérpretes de obras inéditas, mostraron que el género tiene futuro porque sabe dialogar con nuevas generaciones.
El impacto cultural y social
El Festival Nacional del Pasillo Colombiano no es solo un evento artístico, sino un motor cultural y económico para la región. Según las autoridades, la ocupación hotelera se disparó, los restaurantes y comercios locales tuvieron una dinámica positiva y el municipio se proyectó como un destino turístico-cultural de primer nivel. Pero lo más valioso no se mide en cifras: fue el sentimiento compartido de orgullo y pertenencia.
El pasillo, que nació en los salones coloniales y se expandió por las montañas andinas, hoy tiene en Aguadas un espacio que lo protege y lo impulsa. Este festival ha sido, durante más de tres décadas, un laboratorio de creación, un lugar donde se encuentran maestros y aprendices, tradición y renovación.
Una celebración que trasciende el tiempo
En tiempos donde la globalización amenaza con uniformar gustos y borrar fronteras culturales, Aguadas demuestra que la autenticidad tiene futuro. Cada nota de tiple, guitarra o bandola que resonó este fin de semana fue una defensa de lo propio. El festival no solo honra a los grandes nombres del pasillo colombiano, sino que también abre puertas a compositores inéditos y bailarines que reinventan los pasos con nuevas energías.
El pasillo colombiano, con su cadencia delicada y su fuerza emotiva, es memoria, identidad y proyección. El 34° Festival en Aguadas no solo se limitó a tres días de celebración: fue una reafirmación de que este género musical sigue vivo porque hay comunidades, artistas y públicos que lo defienden con pasión.
Aguadas, un corazón que late al ritmo del pasillo
El balance no puede ser más claro: el festival brilló con luz propia y dejó huella en miles de asistentes. Era Ensamble, el Dueto Prisma, María José Henao y los demás ganadores se llevaron aplausos, pero Aguadas entera se quedó con el reconocimiento de ser epicentro cultural de Colombia. Este evento demostró que la música no es un simple espectáculo, sino una forma de tejer comunidad, de fortalecer identidades y de proyectar futuro.
Así, mientras las últimas notas del festival se apagaban en la plaza principal, Aguadas reafirmó su título de Capital del Pasillo Colombiano, y dejó abierta la invitación para que, el próximo año, más artistas y públicos vuelvan a encontrarse en esta celebración monumental de la tradición.
El pasillo no se moderniza. Se defiende.
Este festival no fue un espectáculo.
Fue un acto de resistencia cultural.
Porque en un mundo de algoritmos y música rápida, Aguadas dijo:
Aquí no cambiamos el ritmo. Lo respetamos.
El pasillo no necesita “actualizarse”.
Necesita interpretarse con verdad.
Y eso fue lo que se vivió:
Música sin trucos. Baile sin efectos. Emoción sin máscaras.
Así que si tienes la oportunidad,
visita Aguadas en agosto.
No vayas solo a ver un festival.
Ve a escuchar cómo suena la identidad de un pueblo.
Porque allí, entre acordes de tiple y pasos de baile,
Colombia sigue viva.
Información adicional: 5 datos curiosos y relevantes
- 🎵 El pasillo colombiano fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación en 2015.
- 🏘️ Aguadas fue nombrada oficialmente “Capital del Pasillo Colombiano” por el Ministerio de Cultura en 2003.
- 📅 El festival se realiza sin interrupción desde 1991, lo que lo convierte en uno de los más longevos del país.
- 🎻 El instrumento estrella del pasillo es el tiple, seguido por la guitarra, el bandolín y el acordeón.
- 🤝 Más del 70% de los participantes provienen de municipios con menos de 20.000 habitantes.
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