Tras años de cierre y un trabajo articulado con la Gobernación, Manzanares avanza en la reapertura de la Planta de Beneficio Animal

Carne limpia, cuentas claras: Manzanares revive su Planta de Beneficio Animal tras 6 años de cierre

Con más de $1.400 millones invertidos y una cruzada contra el sacrificio clandestino, Manzanares se prepara para recuperar su planta de faenado y devolverle a la región carne con sello de calidad.

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Después de seis años de cierre, la Planta de Beneficio Animal de Manzanares está a punto de reabrir, gracias al trabajo conjunto entre la Gobernación de Caldas y la Alcaldía, que apuestan por un modelo operativo eficiente y sostenible.


🔪 Manzanares le dice adiós al sacrificio clandestino

Manzanares, un municipio del oriente de Caldas, está a punto de dar un paso histórico en el fortalecimiento de su economía rural y la garantía de salud pública: la esperada reapertura de su Planta de Beneficio Animal (PBA), cerrada desde 2019. Esta decisión no solo representa una mejora en las condiciones sanitarias de la carne que consumen sus habitantes, sino también un alivio para los expendedores locales que durante años han lidiado con condiciones difíciles e incluso riesgos legales.

Durante esta semana, las autoridades regionales encabezaron una visita técnica a las instalaciones para evaluar el avance de las obras y el estado del equipamiento. En el recorrido participaron funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas, la Alcaldía de Manzanares y actores clave del sector cárnico local.

Uno de los hitos destacados fue la entrega formal de la nueva cubierta de la planta, además de recomendaciones específicas en aspectos como pintura y adecuaciones sanitarias. Todo esto hace parte de los requisitos técnicos exigidos por el INVIMA, entidad ante la cual se solicitará próximamente la realización de un sacrificio de prueba, paso necesario para obtener el permiso oficial de funcionamiento.

“Hoy tenemos una cubierta y unos corrales en buen estado. Los manzanareños van a estar consumiendo carne con los mejores estándares de calidad. El sacrificio clandestino será cosa del pasado”, aseguró Marino Murillo Franco, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas.

Marino Murillo Franco, secretario de Agricultura y Desarrollo Rural de Caldas

Una inversión que busca retorno social

La reapertura de esta planta no ha sido producto del azar ni de decisiones aisladas. Se trata del resultado de una inversión acumulada de aproximadamente $1.432 millones, distribuidos así:

  • $1.307 millones invertidos entre 2019 y 2022
  • $125 millones adicionales entre 2023 y 2025

Estos recursos se han destinado a la reposición de la infraestructura, adecuación de los corrales, cubiertas, saneamiento, y cumplimiento de normativas ambientales y sanitarias. La apuesta es clara: transformar una infraestructura cerrada por incumplimientos técnicos en un centro de referencia para la región.


Sostenibilidad financiera y operativa, el reto de fondo

Más allá de los avances físicos y sanitarios, el reto ahora es operar sin pérdidas económicas. Así lo enfatizó el alcalde de Manzanares, Carlos Enrique Botero Álvarez, quien advirtió que la planta no puede reabrirse sin garantizar un modelo de operación eficiente.

“Esto tiene que ser un éxito total porque aquí se han invertido unos recursos bastante grandes, tanto de la Gobernación como del municipio. Estaremos revisando modelos exitosos como el de Marquetalia. Esta planta no se puede abrir generando pérdidas”, puntualizó.

Carlos Enrique Botero Álvarez, alcalde de Manzanares

Este modelo de Marquetalia, citado como referente, funciona con una mezcla de gestión pública articulada con operadores privados, optimización de recursos y cobertura regional. La posibilidad de replicarlo en Manzanares dependerá de las decisiones que se tomen en los próximos días.


Carne local, confianza recuperada

Uno de los sectores más beneficiados con la reapertura será el de los expendedores de carne, quienes han vivido en carne propia (literalmente) las consecuencias del cierre. Al no tener un sitio autorizado para sacrificar, se vieron obligados a llevar sus animales a otros municipios, elevando costos de transporte y deteriorando la frescura del producto. En algunos casos, incluso, recurrieron al sacrificio clandestino, con todos los riesgos sanitarios y legales que eso implica.

“Desde el cierre voluntario de la planta en 2019 hemos tenido que recurrir al sacrificio en otros municipios o, en muchos casos, a la clandestinidad. Hoy vemos una luz al final del túnel”, expresó Ricardo Andrés Jaramillo, expendedor local.

Ricardo Andrés Jaramillo, expendedor de carne del municipio

La reapertura no solo aliviará esa presión logística y sanitaria, sino que también devolverá la trazabilidad y el control en un sector vital para la seguridad alimentaria de los manzanareños.


Detalles de fondo: ¿por qué se había cerrado?

La Planta de Beneficio Animal fue cerrada voluntariamente en 2019, debido a que no cumplía con las exigencias técnicas del INVIMA en cuanto a infraestructura, protocolos de sanidad y equipamiento. El sacrificio animal exige una regulación rigurosa para evitar focos de contaminación y proteger al consumidor final.

Durante estos años, sin una planta local, la cadena de abastecimiento se encareció, la carne perdió frescura y muchos comercios se vieron en apuros para mantener su actividad.

En Colombia, el cierre de plantas de faenado ha sido un fenómeno frecuente tras la entrada en vigor del Decreto 1500 de 2007, que exige estándares mucho más altos para el sacrificio y procesamiento de carne. Esto dejó a muchos municipios rurales en una encrucijada: adaptarse o desaparecer del mapa cárnico.


Lo que viene: prueba INVIMA y operación piloto

El siguiente paso clave será la solicitud oficial para realizar un sacrificio de prueba ante el INVIMA. Si esta inspección resulta exitosa, la planta podrá reiniciar sus operaciones con todas las autorizaciones sanitarias vigentes.

En paralelo, la administración municipal revisará esquemas operativos que aseguren sostenibilidad económica y alta rotación de faena, lo cual es esencial para mantener la viabilidad del proyecto.


La reapertura de la Planta de Beneficio Animal de Manzanares no es solo un logro técnico y administrativo, sino una apuesta por la salud pública, la economía local y la dignidad rural. Es una señal clara de que la articulación entre niveles de gobierno y comunidad puede traducirse en soluciones concretas, palpables y urgentes.


Información adicional

  • Según el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), Colombia cuenta con 197 plantas de beneficio autorizadas, pero muchas de ellas se concentran en zonas urbanas.
  • Las plantas cerradas por incumplimientos pueden tardar entre 3 y 8 años en volver a operar, dependiendo de la inversión y voluntad política.
  • El Decreto 1500 ha sido cuestionado por pequeños productores que argumentan que sus exigencias no se ajustan a la realidad rural del país.

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Tras años de cierre y un trabajo articulado con la Gobernación, Manzanares avanza en la reapertura de la Planta de Beneficio Animal

El dato
Desde su cierre, la Planta de Beneficio Animal de Manzanares ha recibido una inversión total cercana a los $1.432 millones, de los cuales más de $1.307 millones fueron gestionados entre 2019 y 2022, y $125 millones adicionales han sido invertidos entre 2023 y 2025.

Author: webmaster
Periodista y editor independiente, fundador de mi Manizales del Alma! (2000), portal que mezcla noticias institucionales, memoria local y narrativas experimentales. Su trabajo cruza la claridad informativa con la sátira y la crónica, siempre con Manizales y Caldas como escenario.

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