En el Día Internacional de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, la DTSC hace un llamado urgente a la sociedad caldense para detener la violencia contra sus mayores. El aumento del 31,5% en casos reportados en 2025 prende las alarmas.

El maltrato a personas mayores no solo deja cicatrices físicas, sino heridas invisibles que se silencian con miedo, dependencia y vergüenza. Desde Caldas, la Dirección Territorial de Salud (DTSC) alza la voz por quienes muchas veces no pueden hacerlo.
🛑 ¿Qué está pasando con nuestros mayores?
En Caldas, 75 casos de maltrato y abuso intrafamiliar contra personas mayores de 60 años fueron reportados en lo corrido del 2025, según datos del Sistema de Vigilancia en Salud Pública. La cifra, preocupante de por sí, lo es aún más si se compara con los 57 casos registrados durante el mismo periodo en 2024. El incremento es del 31,5%.
Y eso es apenas la punta del iceberg.
“Es importante tener en cuenta que muchos de estos casos no se notifican por miedo, vergüenza o porque la persona mayor depende emocional o físicamente de su agresor. Esto evidencia la necesidad urgente de fortalecer los mecanismos de protección”, advierte Leidy Johana Bueno, profesional de la Línea de Envejecimiento y Vejez de la DTSC.
El maltrato a personas mayores se esconde tras la puerta de muchos hogares, disfrazado de silencio, rutina o incluso de cariño mal entendido.
Día Internacional para decir ¡basta!
Cada 15 de junio se conmemora el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, una fecha que no debería pasar desapercibida. En Caldas, la DTSC aprovechó la jornada para hacer un llamado contundente a la ciudadanía: proteger a las personas mayores es un deber social, ético y legal.
“Queremos invitarlos a la toma de conciencia y sensibilización frente al cuidado y la protección que debemos tener con las personas mayores. Es responsabilidad de todos generar entornos seguros y afectivos para ellas”, expresó Leidy Johana Gaviria, también profesional de la Línea de Envejecimiento y Vejez de la DTSC.
¿Qué es el maltrato a personas mayores?
El maltrato en la vejez puede tomar múltiples formas, desde el abuso físico y psicológico, hasta el abandono, el fraude económico, la negligencia en los cuidados o el control excesivo. Muchas veces ocurre en el entorno familiar, en donde la víctima depende del agresor.
Las formas más comunes:
- Violencia física: golpes, empujones, encierros o uso indebido de medicamentos.
- Violencia psicológica: insultos, amenazas, gritos, humillaciones, aislamiento.
- Violencia económica: apropiación de pensiones, bienes o manipulación financiera.
- Negligencia: falta de atención médica, alimentación inadecuada, abandono.
- Abuso sexual: una de las formas más invisibilizadas y difíciles de denunciar.
Detalles de Fondo: 🔴 Las formas más comunes de maltrato en la vejez (y cómo se manifiestan)
Aunque el maltrato en la vejez puede adoptar múltiples rostros, estas son las cinco formas más frecuentes y alarmantes. Muchas veces se presentan de forma simultánea o intercalada, generando un daño acumulativo en la salud física, emocional y social de la persona mayor.
1. Violencia física
Implica cualquier acción que cause daño corporal a la persona mayor, de forma intencional o por negligencia. Es una de las formas más visibles, pero no siempre se denuncia por miedo o dependencia del agresor.
Ejemplos:
- Golpes, empujones o sacudidas violentas.
- Sujetar con fuerza al adulto mayor para obligarlo a comer, bañarse o tomar medicamentos.
- Encerrarlo en habitaciones o impedirle el libre movimiento dentro del hogar.
- Quemaduras, heridas inexplicables, fracturas.
- Uso indebido de medicamentos para mantenerlo sedado o controlado (“camisa de fuerza química”).
Este tipo de violencia suele dejar huellas físicas (moretones, hematomas, fracturas), pero también miedo, inseguridad y pérdida de autonomía. A menudo los cuidadores justifican estas agresiones como “disciplinas” o “medidas de control”.
2. Violencia psicológica o emocional
Es una de las formas más comunes y devastadoras de maltrato, aunque rara vez se detecta a tiempo. Consiste en el uso de palabras, actitudes o comportamientos que dañan la autoestima, la tranquilidad o la salud mental del adulto mayor.
Ejemplos:
- Insultos, gritos, regaños o burlas constantes.
- Minimizar o ridiculizar sus opiniones, recuerdos o emociones.
- Amenazar con internarlo, abandonarlo o quitarle sus pertenencias.
- Hacerle sentir que es una carga para la familia.
- Aislarlo del entorno social, evitar que hable con vecinos, amigos o familiares.
- Tratarlo como a un niño o infantilizarlo (“¿ya hizo popis?”, “no moleste”, “no entiende nada”).
Estas agresiones psicológicas generan estados de ansiedad, depresión, confusión, y en muchos casos, aceleran el deterioro cognitivo. Las víctimas suelen normalizar este trato por miedo a quedarse solas o sentirse “inútiles”.
3. Violencia económica o patrimonial
Se presenta cuando una persona se apropia, controla o utiliza de manera indebida los recursos financieros, propiedades o decisiones económicas del adulto mayor, ya sea por manipulación, engaño o presión.
Ejemplos:
- Cobrar la pensión sin permiso y sin entregarle el dinero.
- Obligarlo a firmar documentos que no comprende (testamentos, poderes, préstamos).
- Vender o hipotecar sus bienes sin su consentimiento.
- Usar sus cuentas o tarjetas bancarias para fines personales.
- Impedirle tomar decisiones sobre su dinero o sus propiedades.
- Excluirlo deliberadamente de decisiones patrimoniales que le afectan.
Este tipo de violencia es común en entornos familiares y suele estar disfrazada de “ayuda” o “administración responsable”. Sin embargo, el trasfondo muchas veces es el despojo, la codicia o el control total.
4. Negligencia o abandono
La negligencia ocurre cuando se deja de proporcionar los cuidados básicos que necesita una persona mayor. Puede ser activa (decisión deliberada) o pasiva (por desconocimiento, pobreza o incapacidad), pero en ambos casos genera deterioro en la calidad de vida.
Ejemplos:
- No ofrecer alimentación suficiente o adecuada.
- Descuidar la higiene personal, el aseo del entorno o el cambio de ropa.
- No suministrar los medicamentos o tratamientos médicos prescritos.
- Ignorar las señales de dolor, enfermedad o angustia emocional.
- Dejarlo solo por largos periodos sin supervisión ni compañía.
- No adaptar la casa a sus necesidades físicas (escaleras, accesos, baños).
El abandono puede ser físico o emocional: no solo es dejarlo solo, sino también ignorar sus necesidades, sus palabras, sus afectos. Muchas veces, las personas mayores viven “abandonadas en compañía”, rodeadas de familia pero sin vínculo real ni atención digna.
5. Abuso sexual
Esta es, sin duda, la forma más tabú e invisibilizada de todas. El abuso sexual en la vejez incluye cualquier tipo de contacto o conducta sexual no consentida hacia una persona mayor. Aunque los casos reportados son pocos, las cifras reales son mucho más altas debido al miedo, la vergüenza o el deterioro cognitivo de las víctimas.
Ejemplos:
- Tocar o acariciar de forma inapropiada sin consentimiento.
- Exposición forzada a contenido o actos sexuales.
- Violación o intento de violación.
- Realizar procedimientos íntimos sin explicar ni pedir permiso.
- Negarse a respetar su privacidad en baños o cambios de ropa.
- Abuso en instituciones o centros de cuidado.
Este tipo de violencia tiene consecuencias devastadoras en la autoestima, la salud física, la seguridad y la estabilidad emocional de la persona mayor. La escasa denuncia se debe a múltiples factores: miedo a no ser creído, dependencia del abusador, falta de pruebas, deterioro cognitivo, o incluso prejuicios sociales que asumen que las personas mayores “no tienen sexualidad”.
🚨 Un dato clave:
Muchas veces estas formas de maltrato no se presentan de forma aislada, sino como un combo encadenado. Una persona mayor puede sufrir negligencia alimentaria, violencia verbal y despojo patrimonial al mismo tiempo, especialmente cuando depende de sus agresores.
¿Por qué muchos casos no se denuncian?
La dependencia emocional, física o económica del adulto mayor frente a sus cuidadores es una barrera estructural para la denuncia. Además, existe una cultura del silencio donde la vejez se asocia con resignación, invisibilidad o carga.
“Hay adultos mayores que prefieren soportar el maltrato antes que denunciar a un hijo o nieto del que dependen. Romper ese ciclo exige una red de apoyo comunitaria real y empática”, agregan desde la DTSC.
Estrategia con enfoque comunitario
Frente a esta situación, la DTSC ha implementado la Estrategia de Rehabilitación Basada en Comunidad (RBC) para Personas Mayores, que trabaja en la prevención del abuso desde un enfoque de acompañamiento a cuidadores.
Esta estrategia ofrece:
✅ Talleres de autocuidado para cuidadores
✅ Pautas para manejar el estrés y la sobrecarga emocional
✅ Recursos prácticos para mejorar la comunicación en casa
✅ Atención psicosocial a familias con antecedentes de violencia
✅ Promoción del buen trato como eje transversal en entornos institucionales y comunitarios
Este enfoque reconoce que muchas situaciones de maltrato no provienen de la maldad, sino del agotamiento y la falta de apoyo a quienes cuidan.
La responsabilidad es de todos
La violencia hacia las personas mayores no es solo un problema familiar, sino una falla estructural del tejido social. Desde el Estado, las instituciones, los medios de comunicación y la ciudadanía, se requiere una toma de conciencia real que reconozca a la vejez como una etapa digna y valiosa.
“Cuidarlos es un acto de humanidad y compromiso social”, insisten desde la DTSC.
La vejez merece respeto, no indiferencia
El maltrato en la vejez es una de las formas de violencia más invisibilizadas, y también una de las más crueles. Porque golpea no solo el cuerpo, sino la memoria, la dignidad y el derecho a envejecer con bienestar.
En Caldas, la DTSC ha dado un paso valiente al poner el tema sobre la mesa, llamar las cosas por su nombre y abrir espacios de formación, prevención y acompañamiento. Pero el resto depende de cada uno de nosotros.
Respetar la vejez es respetar nuestro propio futuro.
¿Qué puedes hacer tú?
📣 Denuncia cualquier situación sospechosa de maltrato.
📞 Comunícate con las líneas de atención en tu municipio.
👀 No mires para otro lado. Si ves algo, actúa.
🧠 Infórmate sobre los derechos de las personas mayores.
🤝 Acompaña a un adulto mayor en tu comunidad: a veces basta con escuchar.
🧓🏽 Respeta sus tiempos, sus silencios, sus memorias y su forma de habitar el mundo.
Casos reales, cifras que duelen
Aunque los 75 casos registrados pueden parecer pocos, por cada caso reportado se estima que hay al menos otros cinco no denunciados. Esto implica que podrían estar ocurriendo más de 350 casos en silencio solo en Caldas, en lo que va del año.
Y eso sin contar las situaciones normalizadas: gritarle a un abuelo, ignorarlo, burlarse de su forma de hablar, esconderle sus cosas, restringir su libertad o infantilizarlo no siempre se considera violencia… pero lo es.
Un llamado a la empatía intergeneracional
La cultura de la juventud permanente ha desplazado a los mayores del centro de la vida social. Pero su experiencia, sabiduría y ternura son pilares de muchas familias. ¿Qué sociedad somos si no cuidamos a quienes nos cuidaron?
Engagement: ¿Te has preguntado cómo envejecen quienes te rodean?
📌 ¿Tienes una persona mayor en casa o en tu entorno? ¿Sabes cómo se siente?
📣 ¿Qué opinas del abandono silencioso de muchos abuelos en Colombia?
🧠 ¿Cómo podemos cuidar mejor a quienes nos cuidaron durante décadas?
💬 Comparte este artículo. Háblalo con tus familiares. Acércate a tus abuelos. Tu gesto puede cambiar una vida.



