La Dirección Territorial de Salud de Caldas anunció recursos y acciones concretas para atender la salud mental desde un enfoque diferencial, intercultural y participativo, con énfasis en la prevención del consumo de sustancias psicoactivas.

Con el respaldo de las autoridades indígenas de Belalcázar y Viterbo, así como del CRIDEC y ACICAL, la Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC) avanza en la implementación de estrategias para fortalecer la salud mental de las comunidades originarias. El proceso parte de una construcción colectiva y culturalmente pertinente que ya cuenta con una inversión inicial de $100 millones.
Una inversión que nace del diálogo y la escucha
La salud mental, históricamente relegada en los sistemas de salud pública, ha comenzado a ganar el lugar que merece en las políticas regionales. En el caso de Caldas, este avance se materializa con el anuncio de una inversión de $100 millones de pesos destinados exclusivamente a fortalecer la salud mental en comunidades indígenas.
El anuncio se dio en el marco de una reunión convocada por la DTSC y presidida por su directora, Natalia Castaño Díaz, en la que participaron delegados del Consejo Regional Indígena de Caldas (CRIDEC), la Asociación de Cabildos Indígenas de Caldas (ACICAL) y autoridades ancestrales de los municipios de Belalcázar y Viterbo.
Este espacio fue mucho más que una mesa de trabajo institucional: se trató de un ejercicio de construcción colectiva, donde las decisiones no se impusieron desde un escritorio, sino que surgieron del intercambio respetuoso entre saberes técnicos y cosmovisiones indígenas.
Prevención del consumo: prioridad compartida
Uno de los principales focos de la estrategia será la prevención del consumo de sustancias psicoactivas en jóvenes y adultos indígenas. Este fenómeno, que afecta tanto a contextos urbanos como rurales, tiene particularidades en territorios ancestrales que requieren intervenciones culturalmente adaptadas.
“Seguimos trabajando por la salud mental del departamento de Caldas. Este es un compromiso que se construye desde el diálogo, la escucha y el respeto por las particularidades culturales de cada territorio”, expresó la directora Natalia Castaño Díaz.
Así, el trabajo no parte de una visión homogénea de salud mental, sino que se alinea con un enfoque diferencial e intercultural que reconoce las dinámicas propias de cada resguardo, sus prácticas espirituales, comunitarias y terapéuticas tradicionales.
Una hoja de ruta con raíces propias
Durante el encuentro, se definió de manera participativa la hoja de ruta para 2025, la cual marcará los lineamientos para el diseño e implementación de acciones enfocadas en el bienestar psicosocial de los pueblos indígenas del departamento.
Esta planificación se sustenta en tres pilares fundamentales:
- Reconocimiento del conocimiento ancestral en torno a la salud, el equilibrio espiritual y la sanación comunitaria.
- Articulación con la red pública de salud, para garantizar acceso a servicios especializados cuando se requieran.
- Prevención temprana y promoción de factores protectores en contextos educativos, familiares y comunitarios.
Con esta visión, la DTSC reafirma su voluntad de transitar de una salud mental asistencialista a una preventiva, educativa e inclusiva, donde las comunidades indígenas no solo sean beneficiarias sino protagonistas del cambio.
Más allá de los recursos: una apuesta por el tejido social
La inversión de los $100 millones de pesos será utilizada en actividades que respondan a las particularidades de los pueblos indígenas. Entre ellas se contemplan:
- Jornadas de formación y sensibilización sobre salud mental con enfoque intercultural.
- Talleres comunitarios sobre prevención del consumo de sustancias.
- Fortalecimiento de liderazgos juveniles y redes de apoyo mutuo en los territorios.
- Apoyo a estrategias de sanación colectiva a través de la medicina ancestral y los rituales propios.
- Producción de material pedagógico en lengua materna para la promoción de la salud mental.
Este tipo de intervención busca consolidar procesos sostenibles que no dependan exclusivamente de la presencia institucional, sino que fortalezcan el tejido social y empoderen a los actores locales.
El valor del enfoque diferencial en salud
El enfoque diferencial no es una concesión, es una necesidad. No todas las comunidades viven, sienten ni afrontan la salud mental del mismo modo. Las comunidades indígenas, por ejemplo, tienen una concepción de salud integral que abarca lo espiritual, lo emocional, lo familiar, lo ambiental y lo colectivo.
Ignorar esto sería un error costoso en términos de eficacia e impacto. Por eso, la DTSC ha optado por integrar la perspectiva indígena desde la etapa de planeación, promoviendo una salud con sentido cultural.
Este tipo de enfoque también facilita la reducción del estigma, la generación de confianza institucional y la mejora en la adherencia a procesos terapéuticos o preventivos.
Caldas, referente nacional en salud mental territorial
Con esta iniciativa, Caldas se posiciona como un referente en el país en cuanto a salud mental con enfoque territorial y cultural. La articulación con las organizaciones indígenas del departamento es un ejemplo de cómo la salud pública puede ser incluyente, dialógica y transformadora.
La apuesta de la DTSC va en consonancia con los principios de salud intercultural definidos por la OMS y el Ministerio de Salud de Colombia, y se suma a otras estrategias departamentales que buscan enfrentar de forma estructural los retos de salud mental: desde el suicidio en zonas rurales hasta el estrés psicosocial en contextos de violencia.
El anuncio de esta inversión por parte de la Dirección Territorial de Salud de Caldas no solo representa una asignación presupuestal: simboliza una nueva forma de hacer salud pública, donde el diálogo, la interculturalidad y el reconocimiento del otro son tan importantes como los recursos financieros.
En un país marcado por profundas desigualdades y una historia de exclusión hacia las comunidades indígenas, este tipo de gestos institucionales abren camino hacia una reparación simbólica y práctica, desde la salud mental como derecho fundamental.
Información adicional
- Entidad ejecutora: Dirección Territorial de Salud de Caldas (DTSC)
- Monto de inversión: $100 millones de pesos
- Enfoque: Prevención del consumo de sustancias psicoactivas, fortalecimiento del bienestar psicosocial, salud mental intercultural.
- Actores participantes: Autoridades indígenas de Belalcázar y Viterbo, CRIDEC, ACICAL.
- Cobertura: Comunidades indígenas del departamento de Caldas
- Fecha de anuncio: Julio 15, 2025
¿Crees que este tipo de estrategias pueden realmente transformar la salud mental en territorios indígenas? ¿Qué otras acciones deberían implementarse desde las instituciones? Déjanos tu opinión en los comentarios o comparte este artículo con tu comunidad.



