Se derrumba el Centro Histórico

Por: Pedro Felipe Hoyos Körbel

¿Quisiera que alguien de la Alcaldia de Manizales me explicara como sucedió este caso deplorable que una casa en pleno centro se derrumbara?

¿No existe pues una declaratoria de un centro histórico sostenible o ese nombre es un mero juego de palabras?

El techo de esa casa ya había implosionado hace casi 2 años, desde las oficinas de la Sociedad de Mejoras Públicas se podía ver el daño, el colapso del resto de la edificación sólo era asunto de tiempo. Todo el mundo, las autoridades incluidas, que pasaba por la calle 20 entre carreras 23 y 22 podía ver a través de las rejas que ya no había techo. ¿Estos casos de abandono, tal vez inducido, no están previstos en los lineamientos que proponen los famosos y sumamente costosos PEMP (Plan especial de manejo y protección)?

Si alguien posee un carro y ese tiene fallas en las luces, por ejemplo, y constituye una amenaza para los otros partícipes del tráfico, puede ser inmovilizado. Existe una ley que autoriza al Estado decomisar una propiedad como un carro y le permite colocar esa propiedad en unos patios hasta que su dueño, la repare y ponga en condición de funcionar con seguridad.

Esa figura perfectamente aplicaría en este caso. Pero, analicemos otro punto de vista. El dueño está mal económicamente y no ha podido reparar la casa. Se sabe que los bancos no prestan dinero en propiedades construidas en bahareque como lo fue esta casa derrumbada. Alegan los bancos que estas se queman con facilidad y así ellos pierden la prenda de la hipoteca. El dueño se encuentra en una situación muy compleja ya que tiene que observar como su casa, su patrimonio se desbarata día a día hasta que termina en el piso. ¿No es hora que el Ministerio de Cultura de los pasos para crear una línea de crédito especial para este tipo de dueños y de propiedades?

Vemos entonces como los centros históricos en Colombia están legislados de una forma obtusa e incoherente ya que no tiene en cuenta todos los aspectos referentes al patrimonio. Se refiere esa legislación principalmente a lo arquitectónico, olvidando lo social y lo económico. Se legisla sin tener en cuenta que ese patrimonio está vivo y que ese patrimonio debe estar en función del hombre. Léase bien: del hombre no del lucro.

¿Entenderá la gente, el gobierno que es hora de actuar y trazar una ruta mucho más inteligente que la empleada hasta el momento? Esta casa, que el Centro Histórico de Manizales ha perdido en esta oportunidad, es solo el preludio de lo que continuará sucediendo.

Tenemos un potencial turístico en este bello y único Centro Histórico que podría engendrar muchos empleos y riqueza, pero gente que carece de amor por la ciudad ha estado tomando, por muchos años, decisiones nefastas.