Ni la pandemia, ni la lejanía de su vereda, han sido obstáculo para que Fernanda construya su proyecto de vida

Durante la cuarentena estricta, Fernanda Hernández Copete, quien habita en una vereda del Norte de Caldas, encontró en la virtualidad una alternativa para avanzar en sus procesos formativos con el SENA.

Manizales (Caldas), 27 de abril de 2021.- El 2020 auguraba ser el mejor año para Fernanda Hernández Compete, una joven de 20 años que dilucidó en el SENA la herramienta que estaba buscando para darle rienda suelta a su afinidad por los números.

“Tengo madera para ser contadora, es lo que me apasiona, razón por la cual decidí inscribirme a la carrera técnica en Contabilización de Operaciones Comerciales y Financieras que estaba ofertando el SENA Caldas”, manifestó Fernanda.

Fue así que la joven que habita en el Águila Baja, vereda del municipio de Salamina, en la subregión Norte del departamento de Caldas, esperaba darle rienda suelta a su proyecto formativo, pero con lo que ella, ni nadie contaba, era con la llegada del covid-19 y las restricciones mundiales.

Cuenta Fernanda Hernández, que, aunque ella se inscribió en la modalidad presencial, tuvo que desarrollar la etapa lectiva del programa de manera remota con el fin de evitar el contagio del virus.

“No fue fácil teniendo en cuenta la dificultad de la conexión en mi vereda, sin embargo, cuando se quiere se puede, y fue con ese lema que logré culminar esa primera etapa de mi formación, recibiendo asesoría de mis instructores a través de llamadas y buscando señal de internet”, puntualizó empoderada la aprendiz SENA.

Y es que para llegar a la vereda de Fernanda Hernández Copete desde el casco urbano de Salamina se requiere montar en un yip por dos horas sobre la quebrada tipografía de esta zona del país, además de una hora caminando por estrechos caminos de herradura.

2021, el año de cosechar los frutos

Aunque el covid-19 llegó para quedarse más de los esperado, Fernanda decidió iniciar la segunda fase de su formación, pero en esta oportunidad de manera presencial y armada de los protocolos establecidos en Sabores de Antaño, restaurante de la Fundación Escuela Taller en Salamina.

“Actualmente estoy como administradora encargada, es una experiencia en la que estoy aprendiendo mucho, en donde estoy aplicando cada detalle de la formación que me dieron mis instructores de manera virtual”, puntualizó.

Al terminar su pasantía, Fernanda busca continuar su cadena de formación, es decir, estudiar un programa de nivel tecnólogo del área relacionada del técnico, y de esta manera llegar a la profesionalización como contadora en una universidad.

Jaime Trejos Londoño, director (e) del SENA Caldas, manifestó que, a pesar de la coyuntura traída por la pandemia, la comunidad académica en general esta dando su mejor esfuerzo para mitigar las afectaciones en procesos formativos y demás servicios misionales.

“Felicito públicamente a Fernanda Hernández, una aprendiz que representa al común denominador de quienes se forman en la Entidad, personas que quieren alcanzar sus sueños y que no se doblegan ante las dificultades”, agregó Trejos.

Pie de foto: Orgullosa de la evolución alcanzada en su formación, Fernanda posa para esta fotografía en su cuarto, lugar en el que pasaba varias horas desarrollando trabajos en el computador que sus padres le obsequiaron durante la cuarentena.