Opinión corta. Cartas desde mimanizalesdelalma.com para Letra2

Imagen: La ecorregión Cafetera en los Mundos de Samoga.

Por: JuliánVarela

No estoy acostumbrado a acotar por más que me acuerde de la Ing. Marcela, ya no extraño esas redes sociales y mi tiempo que ha aumentado me permite ser más productivo, sobre todo con esto de escribir… y ahora mi editor: «corte el chorro papito que me preocupan sus no lectores». Creo que es tiempo de ir finalizando está larga crítica que desde el año pasado se inició. Ya poco o nada tengo para decir y lo que verdaderamente es importante tal vez lo he descuidado en pensar «lo común». Desde ayer me enteré de la muerte del caleño Eduardo Arango Restrepo y hace poco de la pereirana Luz Marina Zuluaga. Inmediatamente llegan a mi cabeza cientos de comentarios sin tener Facebook, y como no alargarse en la opinión si lo que hay por decir es tan importante y tan difuso que no hay palabras escasas para decirlo. 

Pero yo diría que esta ciudad «vividero de ricos» en palabras de mi padre; con la muerte de sus baluartes, y al no tener el relevo generacional, ese espíritu de «los fundadores» o «Patricios», digamos esa idea de «civilidad» que le permitió ser una gran ciudad, asilo y albergue en tiempos de tres guerras; esa alma grande pero lenta, paisaje vendiéndose a precio de cañada; ese tesón, ese perrenque, el julepe… No podía entonces finalizar esta serie de parrafadas para la revista de mi amigo, sin esa crítica tan necesaria en lo concreto que debiera ser. 

Al quemar la identidad, al despreciar lo del alma, al considerar lo vetusto en desuso, lo viejo y añejo alcanforado… Nos invitó el Colegio Mayor de Nuestra Señora al acto de los graduandos 2015, a la generación graduada hace 25 años y también a los de hace 50 años, con Arzobispo a bordo. La idea es poner en la mente  de esos jóvenes como ejemplo a estos egresados. De mi generación era el ahora pasado alcalde «Mentiritas» aunque yo le pondría el alcalde «puentecitos» ojalá no quebrados… Pues bien, no asistió a la invitación… en el fondo agradecí para que no opacara mi entrada, la verdad sentí cuando me presentaron que el público quería pararse a aplaudir, se siente el alma regocijada, el ego altivo, la mirada en alto, que orgullo que lo pongan a uno como ejemplo para las generaciones venideras aunque sea del ya no tan prestante «COLSEÑORA» que detestara el exiliado médico guerrillero Tulio Bayer, otro de esos libracos que no se encuentran fácilmente y muestra precisamente lo que quiero exponer pero ya sin espacio.

En la brevedad del casi último párrafo entonces les digo: «de todo eso que fuimos, ya no nos queda sino la burla sardónica del que no lo conoció… es triste una ciudad ya sin alma, imbuida en unos falsos protocolos para no dar razón de lo perdido». ¿A quién podríamos hacer responsable de la palabra que encierra y conecta todas estas críticas amañadas, dislocas, tendenciosas, sarcásticas y con un excelso humor negro que sólo el autor podría contener? En la voz de León o del poeta de Cereté, o en los titulares de cualquier agencia de noticias… Y ni así nos damos por enterados.

DECADENCIA DE LA RAZA serían las palabras claves para describir o mejor sintetizar toda esta parafernalia. Les recomiendo la lectura del más reciente libro publicado bajo el sello de hoyos editores «Bahareque en Manizales». Y ahí les quedo en silencio durante otra temporada y que muchas gracias les manda a decir mi santa madre.

Imagen tomada de:

EL TERRITORIO EN LA  REGIÓN DEL CENTRO Y OCCIDENTE DE CALDAS por Por Gonzalo Duque-Escobar**