Acciones contra la contaminación acústica: Secretaría de Medio Ambiente realiza controles de ruido en el Centro Histórico

Manizales alza la voz contra el ruido invisible: así combate la Alcaldía la contaminación acústica en el Centro Histórico

La Secretaría del Medio Ambiente lanzó operativos pedagógicos para controlar el ruido nocturno y concienciar a comerciantes sobre los impactos del exceso de decibeles en la salud y el entorno urbano.

El 1 de julio de 2025, la Secretaría del Medio Ambiente de Manizales realizó una jornada de control y sensibilización en el Centro Histórico, orientada a reducir la contaminación acústica en establecimientos comerciales y de entretenimiento nocturno.


Ruido que enferma: la cruzada de Manizales por una ciudad más silenciosa

La contaminación acústica, ese enemigo silencioso pero persistente, se ha convertido en uno de los retos ambientales más subestimados en las ciudades modernas. Manizales, reconocida por su cultura universitaria y su paisaje montañoso, no escapa a esta realidad. Por eso, la Secretaría del Medio Ambiente decidió actuar, empezando por el corazón de la ciudad: el Centro Histórico.

El pasado 1 de julio, funcionarios del equipo ambiental recorrieron las calles del centro para adelantar una jornada de control y sensibilización, en la que se visitaron establecimientos comerciales y locales de entretenimiento nocturno. Allí se socializaron los límites de ruido permitidos según la Resolución 627 de 2006 del Ministerio de Ambiente, que establece que en zonas residenciales y comerciales mixtas el límite es de 70 decibeles durante el día y 60 decibeles durante la noche.

La secretaria del Medio Ambiente, Jessica Quiroz Hernández, explicó el objetivo de la intervención:

“Sabemos que el comercio nocturno es fundamental para la economía y la vida cultural de Manizales, pero también tenemos la responsabilidad conjunta de velar por el bienestar de quienes habitan y transitan estos espacios. La idea no es sancionar, sino construir conciencia y ofrecer acompañamiento técnico”.

La secretaria de Medio Ambiente de Manizales, Jessica Quiroz Hernández

Conciencia antes que castigo

Lo más destacado de esta jornada fue su carácter pedagógico, centrado en informar, dialogar y acompañar antes que en imponer sanciones. Según Quiroz Hernández, se trata de fomentar una cultura del respeto hacia el entorno sonoro, donde el ruido no sea visto como algo inevitable, sino como una variable que puede ser gestionada con responsabilidad.

Los funcionarios entregaron materiales informativos, resolvieron dudas y, sobre todo, buscaron abrir canales de comunicación con los administradores de los negocios. La funcionaria fue clara en su llamado:

“La idea no es que cumplir la norma se sienta como una carga, sino como una oportunidad para convivir mejor”.

El mensaje es contundente: el derecho al descanso, al sueño reparador y a un entorno equilibrado es tan importante como la vida nocturna que impulsa el comercio local.


¿Por qué el ruido es una forma de contaminación?

Muchas veces, el ruido pasa desapercibido. No deja residuos visibles, no huele, no mancha. Pero afecta directamente al sistema nervioso, altera el sueño, incrementa los niveles de estrés y puede provocar enfermedades cardiovasculares, según estudios de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

  • 70 decibeles equivale al ruido de una aspiradora potente.
  • 85 decibeles ya representa un umbral de riesgo auditivo con exposición prolongada.
  • 90 o más, como ocurre en algunos bares o discotecas, puede generar daños irreversibles.

Además de los efectos en la salud humana, la contaminación acústica impacta gravemente la fauna urbana. Las aves, por ejemplo, dependen del sonido para comunicarse y reproducirse. En ambientes ruidosos, muchas especies simplemente desaparecen.


El Centro Histórico como laboratorio urbano

No es casual que la jornada comenzara por el Centro Histórico. Allí confluyen:

  • Turismo con actividades culturales y patrimoniales.
  • Residencias de personas mayores y familias tradicionales.
  • Comercio nocturno, con bares, restaurantes y discotecas.

Esta mezcla de usos plantea un desafío para la convivencia armónica. Por eso, el enfoque del operativo fue dialogante, pero con un mensaje claro: el cumplimiento de la norma no es opcional.


Detalles de fondo

La Resolución 627 de 2006, base legal de estas acciones, establece los límites máximos de ruido según el uso del suelo. No es una norma reciente, pero su aplicación ha sido irregular en muchos municipios. En Manizales, la Secretaría del Medio Ambiente busca revitalizar su cumplimiento, comenzando por la pedagogía y fortaleciendo los controles técnicos.

Este tipo de acciones se enmarcan en los compromisos de la administración municipal con la Agenda 2030 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en especial con el objetivo 11: Ciudades y comunidades sostenibles, que promueve entornos urbanos seguros, inclusivos y sostenibles.


Durante la jornada, la secretaria de Medio Ambiente fue enfática en convocar a los empresarios a acercarse a la Alcaldía:

“La invitación es a que soliciten orientación sobre la gestión del ruido en sus establecimientos”.

Y añadió:

“La contaminación acústica es una problemática muchas veces subestimada por ser invisible, pero que tiene efectos comprobados en la salud física y mental de la ciudadanía, así como en la fauna urbana y el medio ambiente”.

Las fotografías de la jornada muestran al equipo de la Secretaría realizando mediciones, entregando cartillas y conversando con comerciantes.


La contaminación acústica no es solo un problema técnico, sino también cultural. La jornada de la Secretaría del Medio Ambiente en el Centro Histórico es un paso importante hacia una Manizales más consciente, más amable y más habitable. Se trata de construir un pacto ciudadano que equilibre la vida urbana, el derecho al descanso y la actividad económica nocturna.

Las acciones de control no terminan aquí. Según lo anunciado por la entidad, las jornadas continuarán en distintos sectores de la ciudad, ampliando la cobertura y fortaleciendo la pedagogía ambiental.


Información adicional

  • Manizales ha sido reconocida por su gestión ambiental, pero aún enfrenta retos como el ruido, la calidad del aire y la gestión de residuos.
  • Existen aplicaciones móviles que permiten medir los niveles de ruido en tiempo real, lo que podría ser una herramienta útil para ciudadanos y comerciantes.
  • La OMS recomienda no superar los 55 dB durante el día y los 40 dB por la noche para evitar afectaciones a la salud, estándares más estrictos que los establecidos por la normativa colombiana.

¿Has sentido que el ruido te afecta más de lo que pensabas?
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Acciones contra la contaminación acústica: Secretaría de Medio Ambiente realiza controles de ruido en el Centro Histórico

  • La Secretaría cumple el compromiso institucional con el derecho de los manizaleños a disfrutar de una ciudad tranquila, saludable y ambientalmente equilibrada.
  • Los controles continuarán en distintos sectores de la ciudad.
Author: webmaster
Periodista y editor independiente, fundador de mi Manizales del Alma! (2000), portal que mezcla noticias institucionales, memoria local y narrativas experimentales. Su trabajo cruza la claridad informativa con la sátira y la crónica, siempre con Manizales y Caldas como escenario.

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