La Alcaldía entregó certificados a mineros de subsistencia que practican el barequeo, una tradición tan antigua como el oro mismo. El objetivo: dignificar una labor invisible que resiste entre agua, piedras y memoria.








La Secretaría de Medio Ambiente de Manizales entregó certificaciones a mineros de subsistencia de La Playita y la quebrada Olivares, reconociendo su derecho al trabajo digno y su papel en la sostenibilidad ambiental del territorio.
Minería con rostro humano: la jornada que legalizó el trabajo de los mineros informales
Una batea y una esperanza. Así se resumía durante años la vida de decenas de hombres y mujeres que, en los márgenes de la legalidad, extraían materiales del río o las quebradas de Manizales para sobrevivir. Pero el pasado 15 de mayo de 2025, algo cambió: la Alcaldía de Manizales, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, realizó una jornada de acompañamiento que marcó un hito para los mineros de subsistencia de La Playita y la quebrada Olivares.
Durante el evento, se entregaron certificados oficiales a varios trabajadores que cumplen con los requisitos legales para ejercer su labor. Más que un simple papel, se trata de un reconocimiento que abre puertas a la formalización, reduce la vulnerabilidad laboral y promueve un modelo de minería digna, legal y ambientalmente responsable.
Tres ejes, una transformación
La secretaria de Medio Ambiente de Manizales, Jessica Quiroz Hernández, explicó los tres pilares de esta jornada transformadora:
- Entrega de certificados: legalización del oficio para quienes cumplieron con los requisitos.
- Invitación a formalizarse: llamado a quienes aún ejercen la minería informal para que se acerquen a la institucionalidad.
- Formación en buenas prácticas: capacitación en minería sostenible y amigable con el entorno.
“Brindamos una formación en buenas prácticas, orientada a realizar una minería sostenible y en armonía con el entorno natural”, explicó Quiroz Hernández.
El encuentro no solo tuvo un enfoque administrativo, sino también social y pedagógico. Fue una oportunidad para tejer lazos entre la institucionalidad y una comunidad históricamente invisibilizada, y para sembrar conciencia sobre la protección de las fuentes hídricas, los suelos y la biodiversidad.
Legalizar para dignificar: una apuesta sostenible
El mensaje que deja la jornada es contundente: la minería de subsistencia no tiene que estar reñida con el desarrollo sostenible, siempre que se ejerza con responsabilidad y acompañamiento técnico.
“La Secretaría de Medio Ambiente resalta que la minería de subsistencia, ejercida de manera responsable y con acompañamiento técnico, puede ser una actividad compatible con el desarrollo sostenible”, se lee en el comunicado oficial.
De ahí que la administración municipal esté implementando estrategias de inclusión, formalización y capacitación, claves para mejorar las condiciones de vida de quienes han vivido por años en la informalidad. Este enfoque también permite integrar a los mineros dentro de la planificación ambiental de la ciudad, dándoles voz y protagonismo.
Historias bajo el casco
Uno de los protagonistas de esta transformación es Orlando Ramírez Salazar, minero de subsistencia, quien recibió su certificado con orgullo. Aunque su testimonio no fue citado textualmente en el informe oficial, su presencia en el acto simboliza la historia de muchos que, como él, buscan en la minería una forma honesta de llevar el sustento a casa.
Muchos de estos trabajadores comenzaron su labor sin acceso a información, sin saber que su trabajo podía ser legal, y mucho menos que podría contar con respaldo institucional. La jornada del 15 de mayo fue, para ellos, más que una entrega de documentos: fue una validación de su humanidad y esfuerzo diario.
Manizales avanza hacia una minería comunitaria y responsable
El evento refleja una visión más amplia del gobierno local, en la que las comunidades no son vistas como obstáculos al desarrollo ambiental, sino como aliadas para construirlo. Legalizar a los mineros no solo les brinda garantías, sino que también permite que el Estado regule la actividad, mitigue sus impactos y promueva mejores prácticas.
La apuesta de la Secretaría de Medio Ambiente encaja dentro de un modelo de gobernanza ambiental participativa, donde se prioriza:
- La formalización laboral para sectores históricamente vulnerables.
- La educación ambiental comunitaria.
- La conservación de cuencas hídricas mediante minería responsable.
Detalles de fondo:
¿Qué es la minería de subsistencia?
Según la legislación colombiana, la minería de subsistencia es aquella que ejercen personas naturales, sin maquinaria pesada, en pequeña escala, y cuyo fin es obtener ingresos para cubrir necesidades básicas. Este tipo de minería está regulada por el Código de Minas y otras normativas ambientales, pero muchos mineros operan fuera del marco legal, por falta de información o acceso institucional.
El proceso de formalización implica registrarse, capacitarse y cumplir ciertas condiciones técnicas y ambientales. Aunque complejo, este camino permite que los mineros puedan ejercer su labor sin temor a sanciones, con acceso a beneficios como:
- Apoyos institucionales.
- Programas de formación técnica.
- Acompañamiento ambiental.
- Inclusión en planes sociales.
El barequeo como patrimonio cultural incómodo
En Colombia, el barequeo está protegido como una forma legítima de minería artesanal según el artículo 327 del Código de Minas. Sin embargo, durante décadas ha sido estigmatizado, perseguido o ignorado, pese a su profundo arraigo cultural.
Un análisis realizado por la Alianza por la Minería Responsable lo define como un “patrimonio cultural incómodo”, porque pone en tensión conceptos como desarrollo, sostenibilidad, legalidad y marginalidad.
- El barequeo no es minería ilegal, aunque muchas veces se le confunda con ella.
- Es una práctica con dimensión territorial, simbólica y comunitaria.
- Se transmite de generación en generación, preservando conocimientos ancestrales sobre el cauce de los ríos y la riqueza del suelo.
- Se practica con lo mínimo: sin motores, sin químicos, sin violencia.
Al reconocer y formalizar esta actividad, la Administración Municipal no solo protege derechos laborales, sino también memoria cultural, reconstruye confianza con comunidades vulnerables y promueve una minería de bajo impacto alineada con los objetivos de desarrollo sostenible.
El desafío sigue: llevar la legalidad a todos los frentes
Si bien la jornada en La Playita y Olivares es un paso positivo, aún queda mucho por hacer. Hay decenas de trabajadores informales que no han sido certificados, ya sea por desconocimiento, desconfianza o dificultades logísticas. La secretaria Quiroz hizo un llamado a todos ellos: “Invitamos a quienes aún no se han certificado para que se acerquen, formalicen su trabajo y puedan acceder a beneficios institucionales”.
El reto, entonces, es construir puentes más sólidos entre la institucionalidad y las comunidades, garantizar procesos accesibles y replicar estas experiencias en otros sectores de la ciudad.
Más que certificados, reconocimiento social
La entrega de certificados a los mineros de subsistencia de Manizales no es solo un acto burocrático. Es un reconocimiento al derecho de estos ciudadanos a un trabajo digno, legal y sostenible. Es también una oportunidad para que la ciudad avance hacia un modelo de desarrollo donde la economía popular y la sostenibilidad ambiental caminen de la mano.
Mientras algunos ven en la minería un problema ambiental, otros —como la Secretaría de Medio Ambiente— entienden que con educación, regulación y respeto por las comunidades, puede convertirse en una parte de la solución.
Información adicional
- Esta jornada se suma a las estrategias de la Alcaldía para formalizar actividades informales en Manizales.
- La quebrada Olivares y el sector de La Playita han sido históricamente zonas de extracción manual por comunidades locales.
- La entrega de certificados puede facilitar el acceso de los mineros a proyectos productivos, convocatorias y líneas de crédito público.
- En Colombia, hay cerca de 300.000 personas que ejercen la minería de subsistencia según estimaciones del Ministerio de Minas y Energía.
- En 2023, Manizales fue reconocida por sus políticas de conservación de cuencas hidrográficas, lo que da mayor relevancia a esta articulación con comunidades mineras.
¿sabías esto sobre el barequeo?
- El barequeo está presente en al menos 19 departamentos de Colombia, especialmente en Antioquia, Cauca, Bolívar y Caldas.
- Se estima que hay más de 40 mil personas que ejercen esta actividad en el país, según cifras de organizaciones sociales.
- La batea, herramienta clave del barequeo, es considerada símbolo de resistencia cultural afrodescendiente e indígena en muchas regiones mineras.
- En algunos municipios de Antioquia y Chocó, se han creado ordenanzas locales que protegen al barequero como patrimonio cultural.
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Secretaría de Medio Ambiente de Manizales reconoce el trabajo digno de mineros de subsistencia en La Playita y la quebrada Olivares
- En jornada de acompañamiento se entregaron certificados, lo que representa un hecho significativo para los mineros de subsistencia.
- El acompañamiento contribuye a reducir la vulnerabilidad laboral y a generar nuevas oportunidades para mejorar su calidad de vida.



