La Plazoleta de la Alcaldía se llenó de esperanza, ladridos y nuevos comienzos durante una jornada que reafirmó el compromiso de la ciudad con el bienestar animal.





El pasado 5 de mayo, cinco animales rescatados por la Unidad de Protección Animal encontraron un nuevo hogar en una jornada de adopción organizada por la Secretaría de Medio Ambiente en el corazón de Manizales.
Cuando el amor se adopta: una tarde de finales felices y nuevos comienzos
En la Plazoleta de la Alcaldía de Manizales, el pasado 5 de mayo, la Secretaría del Medio Ambiente escribió cinco nuevas historias que comienzan con un ladrido y terminan con un abrazo. En una jornada cargada de emociones, cinco perros rescatados por la Unidad de Protección Animal (UPA) encontraron familia, hogar y futuro.
Desde temprano, el ambiente estuvo cargado de expectativa y cariño. Las miradas curiosas de los ciudadanos que se acercaron a la jornada se encontraron con ojos brillantes, colas inquietas y patas ansiosas por sentir la calidez de un hogar. No fue un simple evento institucional. Fue una ceremonia de amor sin palabras, donde la ternura superó a la indiferencia.
Adopción con responsabilidad: requisitos y compromiso
La adopción no fue improvisada. Quienes decidieron abrir su hogar a un peludito debieron cumplir con ciertos requisitos establecidos por la UPA, que garantizan una adopción responsable:
- Fotocopia de la cédula de ciudadanía
- Factura reciente de servicios públicos
- Certificado laboral
Estos documentos no son un trámite burocrático más. Son una garantía mínima de que quienes adoptan cuentan con estabilidad para asumir la responsabilidad de un nuevo miembro en la familia.
“Los peludos de la UPA no tienen pedigree, pero sí historias de resiliencia, ternura y valentía”, expresó la Secretaría de Medio Ambiente en un comunicado.
Y es precisamente esa combinación de supervivencia y dulzura lo que los hace especiales: no son mascotas, son sobrevivientes con amor por entregar.
Un evento con corazón: la Plazoleta como escenario de esperanza
La jornada de adopción fue organizada por la Secretaría de Medio Ambiente con el apoyo de su Unidad de Protección Animal (UPA). El lugar elegido, la Plazoleta de la Alcaldía, se convirtió por unas horas en un refugio de afecto y posibilidades, donde no hubo discursos altisonantes sino gestos sencillos que cambiarán vidas.
Las familias adoptantes no solo llevaron consigo un animal. Llevaron historias. Historias de calle, abandono y rescate. Pero, sobre todo, historias con un nuevo capítulo lleno de dignidad, atención y cariño.
Cada encuentro fue distinto: hubo quienes se enamoraron de inmediato con una sola mirada. Otros lo sintieron al primer contacto: una pata tímida que rozó una mano, un movimiento de cola, un jadeo nervioso seguido de un lametazo cómplice. En todos los casos, el vínculo fue inmediato. En minutos, la vida cambió para siempre, tanto para los animales como para los humanos.
Detalles de fondo: la UPA, una aliada silenciosa de los animales sin voz
La Unidad de Protección Animal (UPA) ha sido clave en el rescate y rehabilitación de animales en situación de vulnerabilidad en Manizales. Su trabajo, muchas veces invisible, implica recorridos por barrios, atención veterinaria, jornadas de esterilización y, por supuesto, actividades de adopción como esta.
La UPA no solo recoge animales, también construye confianza, sana heridas, y devuelve la esperanza a seres que muchas veces han sufrido el abandono, la indiferencia o el maltrato. La jornada del 5 de mayo es solo una muestra de su labor silenciosa pero poderosa.
Angie Suárez, contratista de la Secretaría de Medio Ambiente, acompañó la jornada y fue testigo del poder transformador del amor adoptivo. Aunque no se citan sus palabras textualmente en el insumo, su presencia es un recordatorio del compromiso humano detrás de cada evento de este tipo.
Una adopción cambia dos vidas
Detrás de cada peludito que encontró hogar hay una familia que también ganó algo. Porque adoptar no es solo un acto de caridad: es una decisión que transforma a quien adopta.
“Elegir la ternura por encima de la indiferencia” es una forma de vida.
Y en cada hogar que ahora tiene un nuevo integrante con cuatro patas, hay una prueba viviente de que el amor no siempre se compra: a veces se rescata.
Las adopciones realizadas durante la jornada reafirman que en Manizales hay ciudadanos conscientes, empáticos y listos para actuar con responsabilidad. La presencia de varias familias con niños también demostró que este tipo de actividades son una herramienta educativa para formar generaciones más sensibles y conectadas con el bienestar animal.
Más que adopciones, actos de amor que salvan vidas
La jornada de adopción organizada por la Secretaría de Medio Ambiente de Manizales no fue solo un evento. Fue un mensaje. Un grito suave pero contundente en favor del amor incondicional, la empatía y la adopción responsable. Cinco animales hoy duermen en camas cálidas, rodeados de afecto, gracias a ciudadanos que decidieron cambiar una vida… y permitieron que la suya también se transformara.
La invitación sigue abierta: “Apostar por la adopción responsable es dar vida… y recibir amor sin medida”.
Curiosidades y datos complementarios
- Según cifras del Ministerio de Ambiente, Colombia tiene más de 1 millón de perros y gatos en condición de calle. Manizales, con cerca de 400.000 habitantes, no es ajena a esta problemática.
- Las jornadas de adopción también ayudan a reducir la sobrepoblación animal y el riesgo de enfermedades zoonóticas.
- En muchas ciudades del mundo, las ferias de adopción pública como esta se han convertido en espacios culturales y educativos, donde además de adoptar, se promueve la tenencia responsable y el respeto por los animales.
- Algunos países, como Alemania y Países Bajos, han logrado erradicar los perros callejeros gracias a políticas públicas integrales que incluyen adopciones masivas, esterilización y campañas educativas constantes. Manizales podría mirar estos ejemplos como modelos a seguir.
¿Tú también adoptaste una mascota que cambió tu vida? Cuéntanos tu historia en los comentarios. ¿Crees que deberían realizarse más jornadas de adopción en Manizales? Comparte tu opinión y ayúdanos a promover la adopción responsable. ¡Comparte este artículo y etiquétanos con la historia de tu peludito!
Cinco nuevas historias de amor comenzaron en la Plazoleta de la Alcaldía
- Los peludos de la UPA no tienen pedigree, pero sí historias de resiliencia, ternura y valentía. Hoy, cinco de ellos ya no duermen en refugios, sino en hogares donde serán parte de una familia.
- La Secretaría de Medio Ambiente invita a la ciudadanía a seguir apostando por la adopción responsable, a elegir la ternura por encima de la indiferencia y a convertir cada jornada como ésta en una oportunidad para dar vida… y recibir amor sin medida.



